domingo. 27.11.2022

El Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria) lidera un proyecto europeo denominado 'Adapta Blues' que pretende evaluar el potencial de la conservación y restauración de ecosistemas estuarinos en Europa como medida de adaptación frente al al cambio climático.

Se trata de un proyecto transnacional, tanto por las instituciones que participan como por su ámbito de aplicación, que incluye estuarios de tres regiones de la costa Atlántica Europea de características ecológicas y socioeconómicas muy variables.

El catedrático de Ingeniería Hidráulica de la Universidad de Cantabria, José Antonio Juanes, ha explicado hoy en rueda de prensa que el proyecto busca generar conocimiento y herramientas técnicas para contribuir a incluir la conservación y restauración de estuarios en los planes de adaptación al cambio climático en las regiones de estudio, así como explorar mecanismos que puedan apoyar económicamente este tipo de soluciones basadas en la naturaleza.

Juanes ha señalado que las zonas costeras son especialmente vulnerables al cambio climático debido a su exposición a la subida del nivel del mar y a eventos climáticos extremos.

Esto, sumado a la elevada densidad de población y concentración de actividades económicas, hacen que las zonas costeras se encuentren bajo un elevado nivel de riesgo de desastres, particularmente considerando escenarios futuros de cambio climático.

Este proyecto toma al estuario como un elemento "muy importante" para el bienestar de la sociedad y en este sentido, se trata de poner en valor esos estuarios por dos cuestiones, por un lado, la protección que ofrecen y, por otro, una serie de servicios ecosistémicos relacionados con las comunidades vegetales que tienen esa capacidad de aportar protección y mitigación, es decir, "son capaces de retener determinados tipos de elementos como el carbono para paliar los efectos de cambio climático", ha destacado.

Ha indicado que algunos ecosistemas costeros, como las marismas, las praderas marinas o los arrecifes, juegan un papel muy relevante en la protección costera actuando como una defensa natural frente a la erosión y las inundaciones.

Por ello, la conservación y restauración de estos ecosistemas puede contribuir a la adaptación al cambio climático en zonas costeras dentro de un novedoso esquema de medidas que se conoce como 'Soluciones Basadas en la Naturaleza', que combinan los servicios que proveen los ecosistemas naturales con las soluciones de la ingeniería tradicional, basadas en la construcción de infraestructuras grises, como por ejemplo, diques o escolleras.

Estos ecosistemas proveen otros múltiples servicios como el sustento de pesquerías, el mantenimiento de la biodiversidad o recursos recreativos y culturales. En el caso de praderas marinas y marismas son además importantes sumideros de carbono, contribuyendo así a la mitigación del cambio climático, ha precisado Juanes.

En la costa Atlántica de Europa, estos ecosistemas se encuentran sobre todo en estuarios, los cuales han sido históricamente degradados por el hombre y transformados para otros tipos de uso (por ejemplo agricultura, silvicultura, construcción de infraestructuras), dando lugar a una importante reducción en su superficie y en consecuencia, en los servicios que proveen.

Su conservación y restauración, según los investigadores, podría ser una medida de adaptación al cambio climático, disminuyendo el riesgo en zonas costeras y contribuyendo a mitigar dicho cambio.

Liderado por IHCantabria, en el proyecto, co-financiado por el programa Life de la Unión Europea, participan como socios 'The Nature Conservancy', con sede en Alemania, el Instituto Politécnico de Leiria y el municipio de Figueira da Foz, de Portugal.

IHCantabria lidera un proyecto europeo sobre adaptación al cambio climático a través de...
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