viernes 21/1/22

El Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla (IDIVAL) y el Servicio Cántabro de Salud (SCS) han firmado un contrato de licencia en exclusiva con la multinacional 3M, a través de su filial KCI Manufacturing Unlimited Company, para la cesión de la patente de un apósito protector de vísceras abdominales a aplicar en terapias de presión negativa.

La cesión de la licencia, que supone un hito en materia de innovación y transferencia, se enmarca dentro del primer contrato de uso de tecnología patentada para su fabricación y puesta en mercado, a cambio de pagos por hitos según avance el procedimiento de concesión de la patente en Europa y USA y royalties por las futuras ventas netas del producto.

El apósito forma parte del proyecto del cirujano del aparato digestivo y coordinador quirúrgico de trasplante hepático y páncreas del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Federico Castillo, inventor de la patente, informa el Gobierno en un comunicado.

Además, el equipo de investigación que lidera ya ha registrado otro apósito para heridas infectadas, aún en fase de desarrollo del prototipo para ser testado en modelo in vitro e in vivo.

Por eso, en palabras de Castillo, "es vital seguir potenciando esta línea de investigación, para continuar esta incipiente colaboración con 3M, de claro interés estratégico para la investigación".

LAS TERAPIAS DE PRESIÓN NEGATIVA, CLAVES EN CICATRIZACIÓN DE HERIDAS

Las terapias de presión negativa facilitan la cicatrización en cirugías porque aplican presión subatmosférica al lecho de la herida, en forma de tratamiento tópico y no invasivo.

Su uso está ampliamente extendido puesto que disminuye la retracción de la herida, la eliminación de exudados y tejidos no viables, mejora el aporte sanguíneo, la promoción de la formación de tejido de granulación y, finalmente, la estimulación física de la mitosis celular, entre otros beneficios.

Es una terapia especialmente importante tanto en el manejo del abdomen abierto para evitar el síndrome de compartimento abdominal, como otros problemas relacionados con infecciones severas del abdomen o para el tratamiento de heridas crónicas no cicatrizadas, lesiones traumáticas, úlceras venosas por presión, úlceras del pie diabético, etc.

De hecho, el apósito de protección visceral patentado es fundamental para que esta terapia sea efectiva en el abdomen abierto.

Los apósitos comerciales actuales, en mayor o menor medida, según la marca comercial, se saturan y obstruyen rápidamente, por lo que son poco útiles en heridas infectadas.

Sin embargo, el nuevo apósito permite optimizar la distribución de la presión negativa hasta las zonas más distales y mejorar la capacidad de drenaje.

Así lo han demostrado los ensayos en un moldeo porcino, donde se ha puesto de manifiesto la eficacia del sistema y el interés de 3M por esta tecnología puntera.

La investigación biosanitaria, punta de lanza del desarrollo económico y social La investigación y la innovación tecnológica son ejes fundamentales para el desarrollo económico y social de la región y el IDIVAL es uno de los focos de investigación más destacados de Cantabria.

De hecho, cuenta con varios programas que superan el millón y medio de euros para apoyar la investigación biosanitaria en Cantabria y promocionar y atraer talento e innovación.

En concreto, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación del IDIVAL juega un papel esencial en la consecución de esta licencia, apoyando y gestionando el proyecto desde la fase inicial conceptual hasta su protección industrial, desarrollo de los prototipos y transferencia al mercado.

En lo que va de año, en materia de propiedad industrial, desde el IDIVAL se han presentado 3 solicitudes de patente españolas, 4 solicitudes internacionales vía PCT (Sistema Internacional de Patentes), 1 solicitud de patente europea, 1 modelo de utilidad en España y un registro de marca española.

El Idival cede la patente de un apósito protector de vísceras abdominales para su...
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