El Gobierno de España ha autorizado este martes en el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, destinar 3,5 millones de euros a Cantabria para la atención a la pobreza infantil y la protección de las familias.
La inversión total propuesta para las comunidades y ciudades autónomas asciende a 198,7 millones para reforzar los servicios sociales, proteger a las familias en situación de vulnerabilidad y combatir la pobreza infantil.
Esta inversión se va a transferir a los gobiernos autonómicos, que son las administraciones competentes en materia de servicios sociales, y va a servir para financiar diferentes programas tanto a nivel autonómico como local.
Los programas financiados por estas partidas se destinan a todo tipo de familias que presenten necesidades singulares de protección, incluidas las familias monomarentales, las familias numerosas o las familias que viven en el medio rural.
TRES GRANDES PROGRAMAS
En concreto, la inversión se articula en tres grandes programas. El primero, dotado con 65 millones de euros de los cuales 1,5 son para Cantabria, financiará proyectos de intervención social y prestaciones para familias con menores en riesgo de pobreza y exclusión social.
Se podrán destinar a cubrir necesidades básicas como la higiene, la alimentación o la ropa, necesidades en materia de educación como la financiación de material escolar o ayudas para el comedor, o recursos para los suministros básicos del hogar.
Incluye el programa VECA, que va a permitir garantizar el derecho básico de alimentación, ocio y cultura de los menores durante las vacaciones escolares y la conciliación de la vida familiar y laboral en periodos no lectivos.
El segundo programa, con 25 millones y 375.000 euros para Cantabria, reforzará los equipos de servicios sociales para prevenir y detectar cualquier tipo de riesgo de violencia hacia la infancia, con una apuesta clara por perfiles profesionales del trabajo social, la educación social, la psicología y la atención familiar, así como el fomento de una mayor coordinación con los centros educativos y sanitarios.
Por su parte, el plan de Prestaciones Básicas de Servicios Sociales, dotado con más de 108 millones de euros y 1,6 para Cantabria, asegurará el acceso a prestaciones clave como la orientación social, la ayuda al domicilio, el alojamiento alternativo y los programas de prevención e inserción social.
Además, se respaldará el funcionamiento de albergues y centros de acogida, fundamentales para dar respuesta a personas en situaciones de especial vulnerabilidad.
VALORACIÓN DE CASARES
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha destacado que "Consejo de Ministros tras Consejo de Ministros se demuestra el compromiso de este Gobierno con el bienestar de las personas y la lucha contra la desigualdad".
Según ha resaltado, estos 3,5 millones de euros se van a destinar "al corazón de las políticas contra la desigualdad, que es combatir la pobreza infantil ayudando a las familias más vulnerables".
"Vemos un Gobierno sensible en la defensa de los derechos de los más vulnerables, los niños y las niñas, y con una mirada más justa atendiendo la diversidad de las familias y poniendo el foco en familias monomarentales o niños que viven en el mundo rural", ha destacado el representante del Estado en Cantabria.