Ecologistas en Acción ha denunciado la tala "innecesaria y prescindible" de grandes ejemplares de plátanos de sombra que jalonaban la carretera CA-420, entre las localidades de Orejo y Rubayo, en el municipio de Marina de Cudeyo.
Según la asociación, esta actuación se ha justificado por la necesidad de ensanche del vial, si bien considera que el nivel de tráfico que soporta "no lo hace necesario" en las dimensiones que se pretende ejecutar, con una traza que amplia la carretera de 5 a 8 metros en el barrio de Barreda (Orejo) y que ha supuesto ya la eliminación de "40 grandes ejemplares de arbolado" en hilera, la mayor parte de plátanos de paseo, de entre 20 y 30 metros de altura.
A su juicio, desde cualquier punto de vista que se analice resulta "innecesaria e injustificada" una ampliación "tan sobredimensionada" para crear una banda peatonal de 1,5 metros, que se podría haber resuelto con el retranqueo de los apoyos del tendido eléctrico de iluminación de la carretera y que, salvo el tramo para salvar el arroyo Romanillo, donde el trazado es muy sinuoso y la anchura es de 4 metros, "no se necesitaba una actuación de tales proporciones".
Pero esta actuación, según Ecologistas, no es un caso aislado y se están repitiendo de forma recurrente "los atentados contra el patrimonio del paisaje rural" que en forma de cercas, cierres tradicionales y setos e hileras arboladas aledañas a las carreteras locales conforman una referencia cultural a cuya "paulatina desaparición" estamos asistiendo "irremediablemente".
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Para la asociación, esta "deforestación sistemática" de márgenes e hileras arboladas "está en el punto de mira" de la Consejería de Obras Públicas con las siguientes talas de plátanos centenarios que "se puedan producir" en Comillas, entre Solatorre, Rubárcena y La Rabia; o en el acceso a Villaverde de Pontones desde Hoznayo, cuando en otras ocasiones se ha actuado "de forma más cuidadosa", manteniendo las hileras de plátanos, como en la CA-425, entre el alto de Marín y Solegrario, en Ribamontán al Monte.
La organización sostiene que "en la mayor parte" de las mejoras de carreteras locales no es necesario ampliar la calzada hasta los 6 metros, sino que "es suficiente" con 5 (2,5 por sentido), ni tampoco es rectificar por completo las curvas, sino que los nuevos trazados de las carreteras deben ajustarse "siempre" a la topografía del territorio por el que pasan evitando la construcción de grandes taludes, por el riesgo asociado de deslizamiento de laderas (argayos) que llevan asociados.
Señala por último que este tipo de actuaciones "no sigan estando exentas" del procedimiento de evaluación ambiental simplificada, que recoge la Ley de Control Ambiental Integrado, para lo que ve necesario que se modifique la legislación y se incluyan estos casos, para "poner a disposición de la sociedad" el alcance y los posibles impactos que puedan generarse en el medio ambiente y el paisaje cultural.