sábado. 01.10.2022

Casi la mitad de las empresas familiares pertenecientes a la Asociación Cántabra de Empresa Familiar (ACEFAM) ha conseguido mantener el empleo por encima del 80% en plena pandemia de coronavirus, a pesar de que un 45% declara un descenso de actividad superior al 80%.

Frente al dato "demoledor" de un 80% de empresas que declaran un impacto negativo o muy negativo, existe otro dato esperanzador, como que el 41% de las empresas asociadas está consiguiendo que el empleo no caiga más de un 20% respecto a los niveles anteriores a la crisis.

Según la presidenta de ACEFAM, Paloma Fernández, las empresas familiares son las que "realmente van a hacer el mayor esfuerzo y sacrificio por proteger el empleo", por lo cual van a resultar imprescindibles para la recuperación.

Estos datos se desprenden de una encuesta realizada recientemente por la asociación con el fin de colaborar en el estudio publicado este martes por el Banco de España sobre incidencia del COVID-19 en la economía española y sus perspectivas de recuperación.

En concreto un 45% de las empresas familiares de ACEFAM declara una baja de ventas superior al 80%. La cifra se amplía hasta el 55% de las empresas cuando la disminución de la actividad es superior al 40%.

Como la incidencia de la pandemia es desigual por sectores, la cuarta parte de los afectados manifiesta que sus ventas caen menos de un 20%. Turismo, comercio y parte de la industria son los sectores más afectados.

La asociación cántabra afirma que las empresas están viviendo con "gran incertidumbre" una situación de "extrema volatilidad" en la que las previsiones cambian cada semana. De momento, las empresas familiares se están centrando en recuperar la actividad en aquellos sectores donde es posible, así como en incorporar las medidas oportunas de prevención de contagios por COVID-19.

Dos de cada tres empresas han optado por implantar el teletrabajo y el 70% ha tenido que presentar algún tipo de Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

Fernández ha destacado el esfuerzo que está suponiendo para las compañías familiares mantener cierta actividad y proteger a la vez el empleo, "cada empresa en la medida de sus posibilidades".

En general las empresas están recortando gastos anulando las inversiones y contrataciones previstas. En este contexto dos tercios de los encuestados opinan que los beneficios se recuperarán, pero hasta niveles por debajo de los anteriores a la crisis.

En cuanto al empleo, casi la mitad cree que las plantillas quedarán por debajo de las que existían antes de la pandemia. Todo ello es coherente con la opinión manifestada por las tres cuartas partes de los encuestados, que afirman abiertamente que sus ventas en la fase de recuperación no llegarán a los niveles precrisis.

VALORACIÓN DE MEDIDAS DE LA ADMINISTRACIÓN

Respecto a las medidas puestas en marcha por el gobierno de España y por la Administración regional, existe unanimidad en considerar que siguen siendo insuficientes.

Los empresarios creen muy necesarias las líneas especiales de financiación ICO y el aval del Estado para financiarse, así como el aplazamiento de obligaciones tributarias.

Otro de los puntos más relevantes es la facilidad de tramitación de los ERTE, ya que hasta la fecha está siendo un proceso "insufrible" especialmente para las empresas más pequeñas.

Según Fernández, la empresa familiar de Cantabria echa de menos medidas específicas, como existen para microempresas y autónomos, que estén enfocadas a medianas compañías. Según la presidenta de ACEFAM, "apostar por las empresas que protegen el empleo y componen la base del tejido productivo regional es la mejor política social y la vía rápida de la de recuperación".

CARTA A LOS AYUNTAMIENTOS DE CANTABRIA

La asociación también ha traslasdado sus reivindicaciones a los ayuntamientos de Cantabria, a los que considera n factor clave de reactivación de la economía.

ACEFAM les solicita, a través de una carta enviada la pasada semana, el aprovechamiento de las "fórmulas de contratación administrativa exprés" recogidas en el Real Decreto-ley 7/2020, con el fin de favorecer la compra local a empresas del entorno municipal y autonómico, o lo que la asociación denomina "compra local dinamizadora".

También, la aplicación de las bonificaciones fiscales derivadas de los supuestos contemplados en la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, tanto para actividades económicas como para el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de propiedades "que sean declaradas de especial interés o utilidad municipal por concurrir circunstancias sociales, culturales, histórico artísticas o de fomento del empleo que justifiquen la declaración".

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La actividad desciende un 80% en casi la mitad de las empresas familiares de ACEFAM
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