Convocadas ayudas para impulsar el cebo de razas locales amenazadas dentro del Plan de la Carne de Cantabria

La Consejería de Ganadería ha convocado ayudas de mínimis por un importe total de 210.000 euros destinadas a estimular el cebo y sacrificio de terneros y potros machos de razas locales amenazadas.

Estas iniciativa constituye la primera fase del Plan de la Carne de Cantabria, ha informado este martes la consejera, María Jesús Susinos, en un comunicado.

La convocatoria se ha publicado hoy en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) y está dirigida a los titulares de explotaciones bovinas y equinas de Cantabria que mantengan razas locales amenazadas y cumplan la normativa en materia de sanidad, bienestar animal e identificación y registro de animales.

Las ayudas se concederán en régimen de concurrencia competitiva, por animal elegible y año, y están destinadas a los bovinos machos sacrificados entre los 7 y los 16 meses y a los equinos machos sacrificados entre los 10 y los 18 meses, siempre que alcancen los pesos mínimos establecidos y estén correctamente inscritos en los registros oficiales.

La cuantía de la subvención será de 300 euros por animal hasta los cinco primeros, 250 euros desde el sexto hasta el decimoquinto y 200 euros desde el decimosexto hasta el vigesimoquinto, con un límite máximo de 6.000 euros por solicitante y año.

Las solicitudes podrán presentarse desde el día siguiente a la publicación del extracto en el BOC y hasta el 31 de agosto de 2026, pudiendo incluir animales sacrificados desde el 1 de septiembre de 2025.

La tramitación se realizará ante la Dirección General de Ganadería, en el registro de la Consejería, en las oficinas comarcales o en cualquiera de los registros legalmente habilitados.

La consejera ha subrayado que con esta medida "se da el primer paso" del Plan de la Carne del Gobierno de Cantabria, "estratégico" y que busca reforzar la viabilidad económica de las explotaciones, preservar las razas autóctonas y avanzar en un modelo de producción ganadera "ligado a la calidad, la sostenibilidad y el territorio".

Según ha explicado Susinos, estas ayudas reconocen el esfuerzo de los ganaderos que apuestan por las razas locales, muchas de ellas en riesgo de desaparición, y contribuyen a mejorar la rentabilidad del cebo en un contexto de elevados costes de producción.