Condenado a dos años de cárcel y a multa de 2.700 euros por estafar a un amigo más de 25.000 euros

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a dos años de prisión y al pago de una multa de 2.700 euros a un hombre por estafar a un amigo más de 25.000 euros.

El juicio estaba señalado para el pasado martes, 19 de mayo, ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria, pero al inicio del mismo el acusado admitió los hechos y se reconoció autor de un delito continuado de estafa.

Inicialmente, la Fiscalía solicitaba para él una pena de tres años de cárcel y la misma multa que se le ha impuesto.

Sin embargo, en la vista se incorporaron las atenuantes de confesión y la de dilaciones indebidas, por lo que la pena pedida por el ministerio público se ha rebajado en un año.

En concepto de responsabilidad civil, el ahora condenado deberá indemnizar al perjudicado en 25.000 euros, la misma cantidad estafada.

Según los hechos que se recogen en la sentencia, y de los que ha informado en un comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), el acusado engañó a su amigo sobre el pago de los impuestos de una herencia, utilizó sus claves bancarias para realizar transferencias y contrató a su nombre créditos por internet.

Explica la resolución que "mantuvo durante años una estrecha relación de amistad y familiaridad" con el otro hombre, quien "le proporcionó un amplio crédito personal".

Cuando el padre de este falleció, el acusado, "con ánimo patrimonial ilegítimo, aprovechó el vínculo afectivo y convenció al perjudicado de que, para liquidar los tributos de la herencia de su padre, debía pagar a la Agencia Tributaria 3.300 euros".

Para ello, le entregó una "supuesta comunicación escrita" de Hacienda donde figuraba una cuenta bancaria que era de su propiedad.

Posteriormente, "conoció subrepticiamente" las claves de su cuenta bancaria, de modo que llevó a cabo múltiples transferencias desde las cuentas del perjudicado a las suyas, por un importe total de 22.300 euros.

Finalmente, utilizó el terminal móvil del perjudicado para "simular la intervención de este en la contratación de préstamos por internet".