La Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) y la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnado (FAMPA) han firmado un convenio para que las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) evalúen la accesibilidad en los centros educativos y su entorno, con el objetivo de que la Consejería de Educación y los municipios lleven a cabo las mejoras y los arreglos necesarios para adecuarlos a la normativa vigente.
Para ello, a partir de la próxima semana, ambas agrupaciones remitirán un formulario a las AMPA en la región con la finalidad de que analicen dicha accesibilidad en lo que queda de curso y al inicio del que viene.
Así, las organizaciones prevén remitir los datos de la revisión a la Consejería de Educación y a los ayuntamientos a principios de 2027 para que acometan las actuaciones oportunas.
El presidente de FAMPA Cantabria, José Manuel Torre, y el consejero de COCEMFE Cantabria, Juan Manuel Moyano, han presentado este viernes en rueda de prensa la campaña '¿Es tu centro educativo accesible para personas con movilidad reducida?', en la que han señalado que "prácticamente todos" los centros de la región, salvo los de reciente construcción, tienen algún punto inaccesible.
Torre ha denunciado que "muchos no cumplen" la normativa relativa a la plena inclusión de los alumnos. Así ha mostrado dos fotografías como ejemplos de entradas inaccesibles, al no disponer de rampas o tener puertas y aceras muy estrechas.
Y ha insistido en la necesidad de invertir en las infraestructuras de los centros educativos para que puedan avanzar en "cuestiones muy necesarias a día de hoy", como la eficiencia energética.
Por su parte, Moyano ha destacado que se trata de un convenio "muy positivo" y ha abogado por considerar la accesibilidad de forma "transversal" dado que no solo afecta a las personas con movilidad reducida sino también a quienes sufren un accidente y, por ejemplo, tienen que usar muletas, así como aquellas que tienen niños a su cargo.
Ha hecho hincapié en la necesidad de que "la sociedad sea consciente de la enorme barrera que suponen, para una persona con discapacidad, detalles que pueden parecer pequeños·.
El formulario que ambas organizaciones remitirán a las AMPA estará acompañado de una guía de accesibilidad para movilidad reducida en centros educativos, como herramientas para que puedan evaluar las condiciones de accesibilidad de los centros educativos y su entorno, sus instalaciones y actividades.
En ella, se hace referencia a las normas de aplicación para una correcta accesibilidad relacionadas con el autobús público y escolar, las paradas, las plazas de estacionamiento de vehículo reservadas para personas con movilidad reducida, aceras, inclinación de las calles, pavimentos, pasos de peatones, rampas, escaleras, entradas, señalización, puertas, espacios para giro, zonas de paso o pasillos, escaleras, ascensor o los aseos.
Esta guía se complementa con la campaña 'Educando en la igualdad, rompiendo barreras', que trabaja desde hace más de 20 años para sensibilizar a los jóvenes cántabros sobre la accesibilidad y la inclusión en todos los ámbitos, y en la que el curso pasado participaron más de 800 estudiantes de 21 centros educativos.