Cinco años y medio por agresión sexual a una discapacitada a la que trasladaba periódicamente a un centro

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a cinco años y medio de prisión a un conductor de autobús que periódicamente trasladaba a una mujer con discapacidad intelectual desde su domicilio a un centro psicosocial y a la que agredió sexualmente y de manera continuada durante meses.

En una audiencia preliminar celebrada esta mañana en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria, el acusado ha reconocido los hechos, ha mostrado su arrepentimiento y ha admitido ser autor de un delito continuado de agresión sexual a persona con discapacidad.

Se ha tenido en cuenta la concurrencia de la circunstancia atenuante de la responsabilidad penal muy cualificada de reparación del daño, ya que el ahora condenado ha consignado judicialmente 15.000 euros destinados a indemnizar a la mujer. Esta circunstancia ha permitido rebajar la pena solicitada inicialmente por la Fiscalía, que era de 13 años de prisión.

Además de la prisión, el hombre ha sido inhabilitado para trabajar con menores durante un periodo de diez años y medio, no podrá comunicar ni acercarse a la mujer durante diez años y tendrá una medida de libertad vigilada tras su salida de prisión durante ocho años.

Según los hechos probados que se recogen en el escrito de acusación de la Fiscalía y que se llevarán a sentencia, cuando comenzó a realizar el servicio, en verano de 2022, el acusado empezó a dirigirse a la mujer con expresiones como "qué guapa eres" o "dejas un olor en la furgoneta que me dan ganas de comerte".

Al cabo de dos meses, "con ánimo de atentar contra la libertad sexual de la mujer y sin consentimiento alguno, comenzó a cogerla la mano y ponérsela encima de la bragueta", hasta el punto de sacarse el pene y obligar a la mujer a que se lo metiera en la boca.

El acusado llegó a pedirla que le masturbara, eyaculando sobre ella, y en otras ocasiones le tocaba los pechos y los genitales.

Finalmente, la mujer presentó una denuncia en mayo de 2023. La víctima, que presenta un grado de discapacidad permanente del 75 por ciento, sufre síntomas compatibles con un trastorno de estrés postraumático y una lesión psicológica con repercusiones significativas en diferentes ámbitos de su vida.