Cantabria vive más días de 25 grados, menos de lluvia y más horas de precipitaciones muy fuertes

La tendencia anual registrada por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) indica que Cantabria vive más días con temperaturas superiores a 25 grados, menos días de lluvia y más episodios de precipitaciones muy fuertes (más de 30 litros por metro cuadrado en una hora).

En concreto, en 2025, el Aeropuerto Seve Ballesteros-Santander superó los 25 grados centígrados durante 68 días -la media anual se sitúa en 37- y registró 116 días de lluvia -diez menos que la media del periodo de referencia 1991-2020-.

Además, sobrepasó los 30ºC durante seis días (frente a los tres de media anuales), vivió cinco noches tropicales (más de 20ºC) y bajó de los 0ºC durante siete jornadas de helada (la media es de 3,7 anuales). En cantidad de horas de sol, la infraestructura aeroportuaria volvió a superar las 1.700 por 12º año consecutivo, 43 horas más que la media de 1.699 del periodo de referencia.

La Delegación Territorial de la AEMET en Cantabria también realiza desde el año 2008 un registro horario de las precipitaciones, que refleja una tendencia al alza en los episodios de lluvias fuertes (más de 15 litros por metro cuadrado en una hora) y muy fuertes (más de 30 mm/h).

En este sentido, el año pasado Cantabria registró el segundo episodio de lluvias torrenciales (más de 60 mm/h) desde que hay registros (1963), con los 66,4 mm/h registrados en el aeropuerto durante la madrugada del 21 de agosto, sólo superado por otro episodio de la misma estación, que tuvo lugar en 1983, cuando se alcanzaron los 96,2.

Por otro lado, hubo dos olas de calor entre el 18 y el 20 de junio y entre el 10 y el 17 de agosto. Durante ese segundo periodo, el 15 de agosto Terán igualó el récord de la máxima temperatura histórica de la región, 43,5ºC.

Estos han sido los datos de tendencias presentados este martes por los representantes de la Delegación durante la rueda de prensa sobre el resumen climático anual del año 2025.

UN 2025 MUY CÁLIDO Y MUY SECO

En 2025, la región experimentó un año muy cálido (un grado centígrado por encima de la media el periodo de referencia 1991-2020) y muy seco, con un 18% menos de precipitaciones.

En concreto, Cantabria vivió el año con la tercera mayor anomalía positiva, sólo por detrás del 2022 (+1,4ºC) y el 2023 (+1,3ºC), y empatado con 1989 y 1997; y el quinto año más seco. Ambos registros en referencia a los datos obtenidos desde 1963.

Por estaciones, Cantabria registró un invierno muy cálido (+1,4ºC) y normal (93% de las precipitaciones habituales); una primavera cálida (+0,5ºC) y normal (94%); un verano muy cálido (+1,7ºC) y seco (78%) y un otoño muy cálido (+0,6ºC) y seco (85%).

Y por meses, solamente se registró uno frío (marzo, con -0,5ºC menos que la media). El resto fueron normales, cálidos, muy cálidos o extremadamente cálidos, como ocurrió en junio, que alcanzó una media 2,9ºC mayor que la habitual.

En cuanto a las precipitaciones, hubo tres meses húmedos (marzo, con un 105% más de lluvias que las habituales en este mes; septiembre, con un 106%; y noviembre, con un 111%). Los demás fueron normales, secos o muy secos, como los casos de febrero (51% de lluvias) y octubre (34%).

En el acumulado anual, Cantabria registró un promedio de 1.020 mm frente a los 1.281 del año anterior.

Por otra parte, la región vivió "muy pocos" días de nevadas. Por ejemplo, la estación de Mataporquera (Valdeolea) sumó 12 días de nieve, en contraste con la media de la comarca de Campoo-Los Valles que anualmente vive entre 20 y 30 días de nieve al año.

En otro orden de cosas, la temperatura superficial del mar Cantábrico alcanzó su segundo registro más alto durante el año 2025 respecto a la serie histórica 2008-2025, con una anomalía de 1,2ºC (1985-2005).

Así lo han detallado este martes el delegado territorial de la AEMET en Cantabria, Sergio Fernández, junto al jefe de climatología de la Delegación, Gerardo García-Castrillo, y el meteorólogo Leo Delgado.