La Consejería de Pesca ha modificado la orden que regula las vedas, tallas mínimas y la recogida de marisco y otras especies de interés comercial durante la temporada 2026-2027.
La nueva normativa, publicada este martes en el Boletín Oficial de Cantabria y que entrará en vigor este miércoles, 20 de mayo, introduce dos modificaciones principales, según ha informado el Gobierno de Cantabria en un comunicado.
DECLARACIÓN DIARIA DE CAPTURAS DE PERCEBE
Por un lado, incorpora un nuevo artículo 15 bis relativo a la declaración de capturas de percebe que establece la obligación de que los mariscadores incluidos en el censo de esta especie comuniquen diariamente sus capturas a la Administración autonómica.
Esta comunicación deberá realizarse de forma telemática a través de la aplicación informática 'DECOSTA' y tendrá que registrarse en el momento de finalización de la actividad, en el propio lugar de extracción y antes del inicio del transporte a la lonja para su pesaje.
Además, se refuerza el sistema de control del transporte de las capturas mediante la exigencia de un documento oficial que ampare su traslado, "garantizando así una mayor trazabilidad desde el origen hasta la primera venta".
LA CIGALA, EN EL LISTADO DE CRUSTÁCEOS REGULADOS
En segundo lugar, la orden modifica el Anexo I de la normativa anterior --aprobada en diciembre de 2025--, que recoge el cuadro de vedas y tallas mínimas de las especies marinas permitidas.
Entre los cambios introducidos, destaca la inclusión expresa de la cigala (Nephrops norvegicus), que pasa a formar parte del listado de crustáceos regulados, estableciéndose que no estará sometida a periodo de veda y fijándose tallas mínimas de captura, tanto por longitud de caparazón como por longitud total (20mm de longitud de caparazón y 70mm de longitud total).
Esta actualización completa el catálogo de especies reguladas, junto con el resto de los moluscos, crustáceos y equinodermos ya contemplados.
El anexo actualizado mantiene, asimismo, la regulación detallada de las distintas especies, incluyendo los periodos de veda específicos, las tallas mínimas y las condiciones de captura, así como la prohibición de retener hembras ovadas en el caso de los crustáceos.
También se reafirma la aplicación de los criterios técnicos establecidos en la normativa europea para la medición de las especies y la protección de los ejemplares juveniles.
Con esta modificación normativa, la Consejería busca "reforzar la sostenibilidad de los recursos marinos y mejorar los mecanismos de control de la actividad extractiva".
Así, se refuerza el control efectivo de las vedas, las zonas de captura y las cantidades extraídas, al tiempo que avanza en la digitalización del sector y en la mejora del seguimiento de la actividad marisquera.
La actualización normativa responde, según el Gobierno, "a la necesidad de adaptar la regulación a la evolución de los recursos marinos y a las demandas del sector, consolidando un modelo de gestión basado en la sostenibilidad, la trazabilidad y la explotación responsable".