lunes 23/5/22

El proyecto 'Tecnologías y Dispositivos Fotónicos para el Envejecimiento Saludable' (TeDFES), desarrollado entre el Instituto de Investigación Sanitaria (IDIVAL), el Grupo de Investigación de Ingeniería Fotónica de la Universidad de Cantabria (UC), y Ámbar Telecomunicaciones, ha creado nuevas herramientas para mejorar la supervisión, diagnóstico y actuaciones, incluyendo las de tipo preventivo, de las personas mayores, en ámbitos de asistencia hospitalaria, ambulatoria y residenciales.

La tecnología desarrollada permite evaluar la condición física, valorar y estimular la condición cognitiva para detectar actividad y ritmo cardiaco de personas sobre la cama, y recoger, integrar, tratar datos y presentar resultados de acuerdo a las pre-especificaciones clínicas.

Una de las herramientas que permite valorar la condición física de las personas sin contacto con el paciente a través de una silla y un suelo inteligentes, ya estaría lista para el uso y se podría emplear en breve, una vez se optimice su robustez; mientras que otras como las dirigidas a procesos cognitivos, aún se están contrastando aunque se están utilizando.

Los resultados de este proyecto, que se ha desarrollado durante cuatro años con la participación de más de 200 pacientes y con una financiación de más de 2,8 millones de euros provenientes de fondos nacionales y europeos, se han presentado hoy en rueda de prensa por el consejero de Sanidad, Raúl Pesquera; el rector de la UC, Ángel Pazos; el director general de Ámbar Telecomunicaciones, Pablo Gómez; y el catedrático de la UC y responsable del grupo de investigación de Ingeniería Fotónica, José Miguel López-Higuera.

En concreto, se ha desarrollado un sistema sensor optoelectrónico que, sin contacto con el paciente, aporta en tiempo real y automáticamente numerosa y objetiva información biomecánica. El paciente solo tiene que levantarse de una silla, caminar tres metros y volver a sentarse.

El sistema ofrece datos relacionados con la fragilidad y posibilita el diagnóstico precoz y de la funcionalidad física en personas mayores, facilitando la toma de decisiones que contribuyan a un envejecimiento más saludable, que es uno de los grandes objetivos del proyecto.

Especialistas del Servicio Cántabro de Salud han probado el sistema en el Servicio de Psiquiatría del Hospital Marqués de Valdecilla, ubicado en el hospital de Liencres.

También se ha creado una herramienta para detectar cambios sutiles específicos que permitan diferenciar el envejecimiento normal del patológico. La nueva utilidad evalúa los procesos de aprendizaje y memoria de una forma más exhaustiva que los test de memoria estándar.

El paciente hace un test que permite al personal médico la evaluación y posible diagnóstico del funcionamiento ejecutivo y, además, la estimulación cognitiva de los usuarios, tanto en ámbitos ambulatorios como en el hogar de residencia.

La herramienta se ha sintetizado en una webapp, cuya ejecución arroja de forma automatizada los consiguientes resultados o biomarcadores digitales que, cuando queden definitivamente validados, servirán para la detección temprana del deterioro cognitivo de las personas mayores, como por ejemplo el Alzheimer.

Está siendo utilizada por la Unidad de Deterioro Cognitivo de Valdecilla en pacientes sanos de Cohorte Valdecilla, con el objetivo de contrastar y correlacionar sus resultados con los obtenidos siguiendo otro paradigma de detección precoz de deterioro cognitivo relacionado con la presencia de biomarcadores típicos de la enfermedad de Alzheimer.

Asimismo, se ha desarrollado un sensor de fibra óptica hipersensible que, situado bajo el colchón y sin contacto alguno con los pacientes postrados en cama, es capaz de detectar el movimiento de los mismos y su ritmo cardíaco.

Para acceder a los datos distribuidos, se ha diseñado e implementado una infraestructura de comunicaciones flexible acorde a cada escenario y se ha implementado también una Plataforma Web Central, alojada en la nube, que permite gestionar y visualizar la información del sistema, así como las alarmas y notificaciones encaminadas a un mejor seguimiento de los pacientes.

La plataforma sirve de registro, análisis de datos y eventos de las pruebas piloto conectadas en tiempo real, siendo capaz de procesar valoraciones del estado cardiovascular o la calidad del sueño, entre otros.

PROGRESIVO ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

Según las proyecciones de población realizadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el porcentaje de población en nuestro país de más de 65 años y más, que actualmente se sitúa en el 19,6% del total, alcanzaría un máximo del 31,4% en torno a 2050. Por su parte, y de mantenerse las tendencias actuales, la tasa de dependencia también alcanzaría un máximo en torno a 2050 (del 81,1%).

Estas expectativas, vinculadas a una esperanza de vida en España situada en 2020 en 80,01 años para los hombres, y en 85,44 años en mujeres, provocará importantes cambios económicos y sociales y, en especial, en los sistemas sanitarios.

El proyecto TeDFES pretende contribuir, de esta forma, a facilitar el camino hacia "la salud digital" mejorando eficacias y eficiencias de las actuaciones médicas, la recogida de datos, ayudando a los pacientes a controlar sus condiciones e incentivar estilos de vida más saludables y, en última instancia, a posibilitar, además, la reducción de costos en las organizaciones sanitarias, ha indicado López Higuera, que ha defendido la oportunidad de reducir los tiempos asistenciales a los investigadores y profesionales que participan en este tipo de proyectos.

El rector ha destacado que este proyecto da un "importante paso" en la aplicación de las nuevas tecnologías a la mejora de la sanidad y en particular del envejecimiento.

Por su parte, el consejero ha incidido en la importancia de la colaboración entre la UC y Sanidad, que tiene que ser capaz --esta última-- de ser proveedor de servicios y generador de valor que se traduzcan en oportunidades para Cantabria; y de la colaboración público-privada. Pesquera también ha dicho que en sanidad y salud, hay que trabajar de la mano de la tecnología y de las empresas de la región.

Finalmente, el responsable de Ámbar, que también ha apostado por la colaboración público-privada, ha señalado que las nuevas tecnologías buscan anticiparse a deterioros de los pacientes para hacer un seguimiento de la evolución de sus capacidades para determinar la evolución y prevenir enfermedades o afecciones.

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