Los Premios Beato reconocen a las víctimas del terrorismo: "Que sus voces sigan abriendo espacio a la dignidad humana"

También galardona a las cofradías gastronómicas, al cantante Fher Olvera y al doctor Jesús Florez

Cantabria ha entregado este mediodía los Premios Beato de Liébana 2024 y 2025 en un acto que se ha llevado a cabo en la explanada del Monasterio de Santo Toribio en el que ha reconocido a las cofradías gastronómicas de la región, al cantante Fher Olvera --líder del grupo Maná--, al doctor Jesús Florez y a las víctimas del terrorismo, que en su representación, ha recogido el galardón Ignacio Ibáñez, jefe en España de la Oficina de Lucha contra el Terrorismo de la ONU.

Éste, que ha sido precisamente el primero en recibir las distinciones de manos de la presidenta cántabra, María José Sáenz de Buruaga, ha afirmado que la responsabilidad colectiva "es recordar y honrar a las víctimas y a los supervivientes", abogando por que "sus voces en mil lenguas sigan abriendo espacio a la dignidad humana y su valentía siga recordándonos la felicidad de vivir en libertad".

Así, ha destacado que "si alguien merece este premio" son precisamente las víctimas del terrorismo y ha afirmado que "la felicidad está en la libertad y la libertad en la valentía", una valentía que "no es sólo una idea; sino que tiene rostro, tiene nombre".

Tras él, se ha entregado el Premio Beato 2024 al 'Entendimiento y Convivencia' al cantante Fher Olvera, líder del grupo Maná, que ha recogido su representante en España, Lucas Holten.

En un vídeo, Olvera ha reconocido que para él recibir este premio --que viene de la tierra de su abuelo-- es "un gran honor" y lo ha querido compartir "con toda la gente" de España, Latinoamérica y México, su país, por haberle acompañado "tantos años" en su vida y en su carrera con Maná.

Y en esta misma categoría, pero ya en los galardones concedidos en la edición de 2025, los presidentes de las 16 cofradías gastronómicas de Cantabria han recogido un diploma acreditativo en reconocimiento a "su capacidad para convertir el acto de comer en un puente entre culturas".

Mientras, el Premio Beato lo ha recogido el presidente de la Federación de Cofradías, Fernando Andonegui, quien ha agradecido este reconocimiento que les hace "mucha ilusión" porque detrás de cada una hay "muchas horas de trabajo, mucha dedicación y sobre todo mucho cariño".

Ha señalado que las mismas están para "cuidar la identidad de comunidad que nos une" y mantenerla para que "pase a las siguientes generaciones". Asimismo, ha dicho que este premio es para "todos" en referencia a quienes trabajan "en el campo y la mar, a quienes elaboran, a quienes investigan y a quienes simplemente se sientan a la mesa y disfrutan", y ha reafirmado su compromiso de "seguir defendiendo lo nuestro, con humildad y con confianza".

El último que ha recogido el galardón ha sido el doctor Jesús Florez a la 'Cohesión Internacional' 2025. Igualmente, ha mostrado su "orgullo" por el premio y ha hecho un repaso por su trayectoria internacional en el ámbito de la investigación, docencia y práctica médica, en especial, en el conocimiento del síndrome de Down, "decisivo" para cambiar "radicalmente" la calidad de la atención a las personas con este síndrome en todo el mundo y especialmente en Iberoamérica.

Y ha dado gracias tanto a su familia como a las instituciones, al Hospital Valdecilla y a la Universidad de Cantabria que le han apoyado y ayudado en su labor y proyectos.

"Necesitamos conocer más para servir mejor, porque la vida o es servicio o no es vida que merezca ser vivida", ha concluido su discurso este investigador y fundador, junto a su esposa, de la Fundación Síndrome de Down.

El galardón es una estatua de bronce, obra de la artista cántabra Mercedes Rodríguez Elvira, que representa unas alas de ángel, muy frecuentes en la iconografía de Beato, que protegen al Monasterio de Santo Toribio de Liébana y al entorno montañoso que lo rodea.

EMOCIÓN, HUMANIDAD Y CONVIVENCIA

Por su parte, Buruaga ha señalado que este día "está cargado de emoción" y ha valorado que Santo Toribio es un enclave que invita a la reflexión e interpela a "aquello que nos une como humanidad", en un contexto de "conflicto y división". En este sentido, ha hecho referencia a las palabras del Papa León XIV de que "la humanidad clama hoy más que nunca por la paz".

En el monasterio, la presidenta ha hecho un repaso de la historia de Beato para afirmar que la misma recuerda "la obligación histórica y moral de acoger a quienes llegan, a quienes vienen a aportar, a quienes quieren trabajar y respetan nuestras leyes, costumbres y valores; no desde la exclusión, sino desde la convivencia".

La jefa del Ejecutivo cántabro ha ensalzado la trayectoria, trabajo y aportación de todos los galardonados. En este apartado, ha afirmado que Cantabria extiende su reconocimiento a las víctimas del terrorismo fuera de sus fronteras y ha señalado que "su sufrimiento, en una sociedad justa, no puede caer en el olvido". Por ello, ha puesto en valor que este premio es "símbolo de fortaleza institucional y del compromiso colectivo del mundo frente a la barbarie".

Visiblemente emocionada, ha tenido palabras de reconocimiento para Florez. Según ha dicho, "Cantabria es ejemplo de los importantes avances que se han logrado en las últimas décadas en materia de desarrollo y cohesión social, con profundas transformaciones económicas y de consolidación de derechos", gracias, ha recalcado, a "la labor extraordinariamente valiosa de asociaciones y de personas como Jesús Flórez, un investigador con una trayectoria académica y científica impresionante, y un hombre admirado en todo el mundo por su defensa de los derechos de las personas con discapacidad intelectual".

De ahí, ha pasado a las cofradías gastronómicas, a las que ha deseado que el galardón les sirva como "estímulo e impulso" para que sigan siendo "tan buenos pregoneros de la alegría y la convivencia que hacen tan grande esta tierra, proclamando a los cuatro costados que somos una tierra orgullosa de nuestro mar, de nuestro campo, de nuestra cocina, de nuestra gente y de nuestro talento".

Previamente, ha hecho mención a los lazos que unen a España y Latinoamérica, para poner en valor la aportación de Olvera y Maná a la música y reconocer su "voluntad de llevar lejos el mensaje de hermandad y de cooperación entre pueblos y personas" con su fundación Selva Negra.

Buruaga ha concluido aludiendo a los valores universales que promueve tanto el Camino Lebaniego, que representa la cultura de la generosidad, de la ayuda mutua y la convivencia, como los Premios Beato de Liébana, que, a través de la música, la ciencia, las palabras y las obras que "hacen el bien, son una magnífica oportunidad para hacer ver a la sociedad que, entre nosotros, hay personas verdaderamente extraordinarias".

"Hoy celebramos desde Cantabria con quienes nos inspiran y nos sirven de ejemplo, con quienes nos ayudan a construir un mundo más unido y más humano, y un mundo más justo por el que merece la pena trabajar", ha finalizado.

La gala ha congregado en el exterior del Monasterio de Santo Toribio a centenares de personas, entre invitados y representantes institucionales.

En su transcurso se han proyectado diferentes videos sobre los galardonados y sobre la finalidad de los premios, todo ello amenizado por el Cuarteto Medicea y Soprano, que ha interpretado diferentes piezas musicales, entre ellas 'Rayando el sol' de Maná, y ha puesto el colofón al acto con el Himno de Cantabria.