La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha anunciado este jueves que el Gobierno autonómico mantendrá las rebajas fiscales como una de sus principales prioridades durante el último año de legislatura, al tiempo que ha defendido que la reducción de impuestos ha ido acompañada de un aumento de la recaudación y de una mejora de la actividad económica.
Durante su intervención en el Debate sobre la Orientación Política del Gobierno, Buruaga ha asegurado que el Ejecutivo ha aprobado 35 rebajas fiscales desde el inicio de la legislatura, que benefician a cerca de 260.000 cántabros y suponen un ahorro estimado de 100 millones de euros al año para los contribuyentes.
La presidenta ha avanzado que la hoja de ruta del Gobierno pasa por seguir incorporando nuevas bajadas de impuestos, “siempre desde el análisis y la responsabilidad”, además de impedir que el Gobierno de España obligue a Cantabria a incrementar la presión fiscal.
Entre las novedades fiscales incorporadas este año, ha destacado las nuevas deducciones en el IRPF para personas afectadas por ELA y enfermedades raras, para fomentar la práctica deportiva y para facilitar la compra y rehabilitación de la vivienda habitual. Estas medidas se suman a las ya aprobadas durante la legislatura, como la rebaja del tramo autonómico del IRPF, la bonificación del 50 % del Impuesto de Sucesiones entre hermanos, la práctica eliminación del Impuesto sobre el Patrimonio para patrimonios inferiores a tres millones de euros y las sucesivas rebajas del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales para la compra de vivienda.
Buruaga ha defendido que la estrategia fiscal del Ejecutivo demuestra que es posible aumentar la recaudación reduciendo la carga tributaria, al sostener que el crecimiento económico y el empleo amplían la base de contribuyentes. Según ha indicado, la previsión es que la recaudación tributaria aumente un 12,3 % respecto a 2023, mientras continúan creciendo los ingresos por IRPF, IVA, impuestos especiales, Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.
La presidenta ha subrayado además que esta política fiscal ha permitido compatibilizar la rebaja de impuestos con un incremento del gasto en los servicios públicos esenciales. En este sentido, ha destacado que el presupuesto destinado a sanidad, educación y protección social asciende este año a 379 millones de euros más que en 2023, al tiempo que el Gobierno mantiene su apuesta por la inversión pública y los proyectos estratégicos y continúa reduciendo la deuda de la comunidad autónoma, que prevé situar al cierre de 2026 en el 16,5 % del PIB, el nivel más bajo desde 2012.