Escolares de Camargo participan en una jornada de plantación de árboles en el Bosque Comestible JC Navalips

Alumnado de centros educativos de Camargo participa en el programa educativo 'Nos plantamos ante el Cambio Climático', una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento a través de la Escuela de Medio Ambiente (EMA) que combina formación y acción directa en el entorno natural.

En el marco de este programa, el Consistorio ha desarrollado una jornada de plantación en el Bosque Comestible JC Navalips, ubicado en el parque de las antiguas Marismas de Cacho, en Maliaño.

En esta actividad han participado 24 alumnos del CEIP Mateo Escagedo Salmón, que han trabajado en la plantación e injerto de especies frutales y autóctonas, ha informado este lunes el Ayuntamiento, que ha indicado que la iniciativa continuará próximamente con una treintena de estudiantes del CEIP Pedro Velarde.

Previamente, el alumnado recibe en sus centros educativos la visita del equipo técnico de la EMA, que les introduce en los objetivos del proyecto y en la importancia de la acción individual en la protección del medio ambiente.

El programa tiene como finalidad que los escolares comprendan, a través de la práctica, cómo acciones como la plantación y el cuidado de árboles contribuyen a la mejora del entorno, la captación de CO2 y la conservación de la biodiversidad, fomentando valores de responsabilidad ambiental desde edades tempranas.

El Bosque Comestible JC Navalips, creado en 2024 en colaboración con empresa del municipio por su 50 aniversario, cuenta con cerca de 400 árboles y se asienta sobre un área previamente degradada que ha sido recuperada para el disfrute de los camargueses. Se trata de un espacio integrado por especies frutales como caquis, perales, cerezos, ciruelos o higueras, junto a árboles que cumplen funciones ecológicas clave, como la mejora del suelo y la protección frente a la erosión, configurando un entorno de alta diversidad biológica.

Además, el bosque está diseñado como un sistema vivo basado en principios de agricultura sintrópica, que favorece la cooperación entre especies y la regeneración natural del ecosistema, al tiempo que permite su uso como recurso educativo y espacio de aprendizaje al aire libre.