Santander tiene "prácticamente terminado" un protocolo para detectar casos de malos tratos a personas mayores"

El Ayuntamiento de Santander tiene "prácticamente terminado" un protocolo para detectar e intervenir en casos de malos tratos a las personas mayores después de que un estudio realizado en la ciudad situara en el 15% la prevalencia de sospecha de este tipo de sucesos.

photo_camera CANTABRIA.-AM.- Santander tiene "prácticamente terminado" un protocolo para detectar casos de malos tratos a personas mayores"

El Ayuntamiento de Santander tiene "prácticamente terminado" un protocolo para detectar e intervenir en casos de malos tratos a las personas mayores después de que un estudio realizado en la ciudad situara en el 15% la prevalencia de sospecha de este tipo de sucess.

Además, la Fiscalía de Cantabria se ha comprometido a ser "especialmente sensible" tanto en la investigación de las denuncias relacionadas con este problema como en la defensa de las víctimas a lo largo del proceso.

El objetivo de este protocolo es aportar una serie de indicadores a los profesionales médicos o trabajadores de servicios sociales que tratan con estas personas mayores --en Santander hay unas 41.000 de más de 65 años-- que permitan detectar casos de malos tratos de cualquier índole (físicos, psicológicos o de tipo económico) y herramientas para actuar ante ellos.

Precisamente, en relación con ello, este viernes se ha celebrado en el Palacio de La Magdalena la I Jornada sobre 'El deber de los profesionales en la prevención y detención de malos tratos' que ha sido inaugurada por la alcaldesa de Santander, Gema Igual; la concejal de Familia y Servicios Sociales, María Tejerina, y la fiscal superior de Cantabria, Pilar Jiménez.

Ha sido en este foro en el que Tejerina, tras la inauguración y en declaraciones a los medios de comunicación, ha dado a conocer el estado de este protocolo, que, según ha señalado, solo está a falta del "visto bueno" de la mesa de trabajo al mismo tras los últimos cambios introducidos en el mismo.

EL PROTOCOLO

Esta herramienta ha sido elaborada por un grupo de trabajo en el que han participado profesionales de diversos ámbitos e instituciones que trabajan con mayores.

Así, se ha contado con la colaboración de personal de los servicios sociales municipales, la Policía Local y Nacional, la Sociedad Española de Geriatría, los colegios profesionales de Médicos y de Enfermería, psicólogos, y representantes de la Consejería de Política Social, entre otros, a los que Igual y Tejerina han agradecido su implicación.

Además, se ha tenido la colaboración del Gobierno vasco, que implantó hace ya año y medio su propio protocolo y que hoy ha explicado su experiencia en esta I Jornada de Prevención y Detención de Malos Tratos hacia las personas mayores organizada por el Ayuntamiento.

El protocolo elaborado en Santander establece los pasos que se deben dar para detectar mayores en riesgo de sufrir malos tratos, identificar situaciones de maltrato, intervenir ajustándose a las singularidades de cada caso y realizar un seguimiento de la situación de la persona mayor.

Incluye indicadores para que los profesionales sanitarios, de servicios sociales, del área del mayor, de la Policía o de otros departamentos puedan identificar y alertar de situaciones de riesgo o maltrato, y activar los mecanismos de colaboración.

El documento es consecuencia de un estudio realizado entre los mayores de la ciudad, que permitió situar en ese 15% la prevalencia de sospecha, aunque Tejerina ha aclarado que los casos reales son en torno a la mitad, un 7% aproximadamente.

Según ha señalado Igual, con las conclusiones de ese estudio en la mano, lo que toca ahora es actuar porque, lo contrario, supondría ser "cómplices" de la situación que viven algunos mayores que pueden estar sufriendo malos tratos.

Además, ha abogado por realizar una reflexión acerca de si en la sociedad actual las personas mayores reciben un trato adecuado o, si por el contrario, puede ser en algunos casos "abusivo", tanto en lo económico como en las responsabilidades que se les otorgan.

También la alcaldesa ha reconocido que generalmente es difícil que ese maltrato aflore porque se produce muchas veces en el ámbito familiar y quienes lo sufren son vulnerables y no lo denuncian.

Además, no siempre es un maltrato físico, que deja huella, sino que suele ser más frecuente el maltrato psicológico o económico.

De hecho, en el estudio realizado en Santander, en dos periodos diferentes de 2014 y 2015, apuntaba a que el maltrato al que están más expuestas las personas mayores suele ser el psicológico, que podría afectar a alrededor de un 11% de los entrevistados, a juzgar por las sospechas que se desprenden de los cuestionarios que realizaron médicos de Atención Primaria entre algunos de sus pacientes.

A continuación se situaría el maltrato económico y la negligencia en los cuidados hacia los mayores, en ambos casos, con un índice de sospecha de su existencia en el 1,94 % de los encuestados.

En el estudio también se analizó la percepción que tienen los mayores sobre la vejez y sobre el trato que reciben de sus familiares y del resto de ciudadanos.

Así, el 92% de los entrevistados aseguró mantener una relación buena y satisfactoria con sus familiares directos y sólo un 13,3% admitió que en alguna ocasión había sentido que su familia ha tomado decisiones que le afectan de forma directa sin consultarle.

Con respecto a la sociedad en general, un 50% afirmó sentirse bien tratado, un 31% siente la indiferencia del resto de ciudadanos y cerca de un 15% considera que la sociedad no les brinda un buen trato.

LA MAYORÍA DE MALOS TRATOS A MAYORES: EN EL ENTORNO FAMILIAR Y A MUJERES

Por su parte, la fiscal general de Cantabria ha aludido que otros estudios realizados revela que en el 70% de los casos estas situaciones se producen en el entorno familiar y el 80% de quienes lo sufren son mujeres.

Por eso, tanto Igual como Jiménez han coincidido en la importancia de ser capaces de detectarlo y de contar para ello con herramientas como este protocolo que se va a poner en marcha en Santander.

En palabras de la fiscal, "es un primer paso realmente importante" en un camino que es "largo" y en el que ha llamado a "aunar esfuerzos".

Precisamente, para favorecer esa colaboración y coordinación de todos los profesionales y estamentos implicados en la protección de los mayores y la detección de malos tratos, además de elaborar este protocolo con la participación de representantes de cada uno de esos colectivos, el Ayuntamiento de Santander va a promover a partir de ahora jornadas de formación.