El proyecto del Ministerio en 2016 ya alertaba de erosión y desprendimientos en la senda donde murieron seis jóvenes
El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente elaboró en 2016 un nuevo proyecto para finalizar la senda peatonal entre el Faro de Cabo Mayor y la Virgen del Mar, en Santander, después de que las obras iniciales quedaran paralizadas en 2014 y el contrato con la empresa adjudicataria fuera finalmente rescindido.
Este documento, redactado por la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar a través de la Demarcación de Costas en Cantabria, definía las modificaciones necesarias para retomar la actuación en el litoral santanderino. La zona es precisamente donde este martes fallecieron seis jóvenes tras caer desde un acantilado.
Paralización de las obras y rescisión del contrato
El proyecto inicial había sido aprobado en junio de 2013 con un presupuesto de 1.968.635 euros, adjudicándose las obras a la empresa Dragados S.A. por 978.608 euros y con un plazo de ejecución de doce meses.
Sin embargo, durante el desarrollo de los trabajos surgió una fuerte oposición de parte de la ciudadanía. Según recoge la memoria del proyecto, esa contestación social se canalizó a través del Ayuntamiento de Santander, asociaciones vecinales y la Asamblea en Defensa de la Senda Costera.
Esta situación llevó a la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar a paralizar temporalmente las obras el 23 de octubre de 2014.
Posteriormente, el Ministerio resolvió rescindir el contrato con la empresa constructora, procediendo a la medición y liquidación de los trabajos ejecutados. Finalmente, en febrero de 2016 se comunicó a Dragados la liquidación del contrato por un importe total de 620.473 euros, además de una indemnización por rescisión de 14.613 euros que debía abonarse al contratista.
Un nuevo proyecto con cambios en la senda
Tras la paralización de las obras, el Ministerio redactó un nuevo proyecto de finalización de la senda peatonal, incorporando propuestas planteadas por el Ayuntamiento de Santander y por la Asociación para la Defensa de la Senda Costera.
Entre las principales modificaciones previstas figuraban:
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Retirada de gran parte de las barandillas de madera instaladas inicialmente por su impacto visual, sustituyéndolas por elementos más discretos que señalizaran el riesgo en lugar de actuar como protección continua.
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Eliminación de las traviesas de madera que se habían proyectado para facilitar el tránsito en zonas con pendiente.
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Demolición de muros de piedra con mortero ejecutados durante las obras para reconstruirlos con técnicas tradicionales de piedra seca.
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Separación de los hitos de señalización que marcan el camino cada 20 metros, en lugar de cada 10 como contemplaba el proyecto inicial.
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Retirada de varios miradores y pasarelas de madera, entre ellos el del campo de tiro de Cueto y el del Bocal, si bien no se plantaba la retirada de la pasarela que este martes se vino abajo dado que la alternativa era un "camino de pescadores".
El documento también incluía actuaciones de restauración ambiental de zonas degradadas, con medidas para frenar la erosión del terreno, regenerar el suelo y recuperar hábitats naturales del entorno costero.
Asimismo, el proyecto contemplaba la eliminación de flora alóctona en los terrenos de dominio público marítimo-terrestre incluidos en la actuación.
Advertencias sobre riesgos y erosión
El propio informe técnico reconocía que el trazado discurre por una zona afectada por la erosión costera y desprendimientos del macizo rocoso, lo que incrementa el riesgo para los usuarios en determinados puntos del recorrido.
Por ese motivo, algunas de las soluciones planteadas en el rediseño del proyecto apostaban por señalizar los riesgos en lugar de instalar elementos de protección continuos, así como limitar el uso de ciertos tramos mediante cartelería informativa.
La senda litoral entre Cabo Mayor y la Virgen del Mar se ha convertido en uno de los paseos más frecuentados del litoral santanderino, con una obra inacabada y sin mantenimiento.
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