El Ayuntamiento de Santander se planteará si rediseña las líneas del Metro-TUS tras la ronda de reuniones que viene manteniendo con las asociaciones de vecinos, y que finaliza este martes, día 20, y cuyo objetivo es recoger "sus necesidades, sus quejas y sus alabanzas".
Así lo ha indicado la alcaldesa de Santander, Gema Igual, en la inauguración de las obras de la calle Peña Herbosa, al ser preguntada por la prensa por las críticas que ha recibido el proyecto del Metro-TUS y la petición de paralización por parte de los grupos de la oposición.
La alcaldesa ha insistido en la "mejora continua" que se está llevando a cabo desde la puesta en marcha del proyecto, el pasado día 1, y ha recordado que se dio un plazo de un mes "para ir ajustando todos los imprevistos" desde la entrada en funcionamiento del nuevo sistema de transporte.
A partir de ese día, ha explicado, el Ayuntamiento estableció dos líneas de trabajo basadas en los aspectos técnicos, por un lado, y en el comportamiento de los usuarios, por otro.
Esta última ha consistido en reuniones con colectivos y asociaciones de vecinos, que servirán, según ha dicho, para decidir si se deben hacer modificaciones en función de las necesidades y las quejas presentadas, ya que el sistema de autobuses "no es algo estanco", ha precisado.
Preguntada por nuevos cambios en las líneas, Igual ha declarado que "se pueden rediseñar" una vez que termine la ronda con los vecinos, pero no ha avanzado si es posible que alguna de ellas vuelva a pasar por el centro de la ciudad porque todavía no se han recogido todas las solicitudes. "Sería muy imprudente decir hoy qué va a pasar sin haberlo analizado", ha señalado.
En este sentido, ha remarcado que la reorganización que se ha hecho de las líneas "es algo que está muy estudiado" y "todavía no ha llegado el momento de estudiar alguna de esas propuestas que se han podido lanzar", ha insistido.
CAMBIOS PARA EL 40% DE LOS USUARIOS
De todos modos, ha puntualizado que no se ha modificado el recorrido al 60 por ciento de usuarios del autobús municipal porque "hay muchas líneas que no cambian". Con respecto al otro 40 por ciento, ha reconocido que, aunque "tienen razón" en sus quejas, "lo peor que les puede pasar" en este momento es tener que hacer un trasbordo, que tiene una media de espera de cuatro minutos.
En relación a la otra línea de actuación, los aspectos técnicos, ha indicado que el Consistorio sigue "trabajando continuamente" e introduciendo novedades, como los 15 tótem para cargar el móvil o recargar la tarjeta del TUS o la implantación de un autobús más en la línea 3 porque "iba muy justo en frecuencias".
También se ha detectado que los intercambiadores necesitaban cristales y ya está en marcha el proceso para colocarlos, ha recordado.
Con estas correcciones, según la alcaldesa, se pretende conseguir el objetivo de disponer de un transporte urbano que "no cambie cada cinco o diez años", sino que perdure en el tiempo, dada la dificultad de cambiar toda la red de transporte y las molestias que ello acarrea a los usuarios.