Concluye el asfaltado de Consuelo Berges y empieza el de la avenida Cantabria
Los trabajos del plan de asfaltados que tiene en marcha el Ayuntamiento de Santander para la mejora de nueve calles se han trasladado ya a la avenida de Cantabria, una vez concluidas las labores en la calle Consuelo Berges.
De esta forma, se afronta la recta final de este plan, a falta sólo de las actuaciones que se ejecutan estos días en la avenida de Cantabria y las que se acometerán a continuación en la calle Alcalde Vega Lamera, ha explicado el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz.
En total, el plan supone una inversión municipal de 714.000 euros para la renovación de 65.260 metros cuadrados en nueve viales de la ciudad.
El objetivo es aumentar la seguridad del tráfico y, a la vez, hacer más cómoda la circulación por estas calles que, por lo general, soportan un considerable flujo diario de vehículos y tienen una capa de rodadura degradada en algunas zonas, lo que provoca una circulación desigual e incómoda para los conductores.
Hasta la fecha se ha actuado en El Alisal, la avenida de Candina, las calles Juan XXIII y Juan José Pérez del Molino, la avenida Reina Victoria (desde San Martín hasta la curva de La Magdalena), la calle Joaquín Costa y Consuelo Berges, donde acaba de terminar el asfaltado.
Estos días se trabaja en la avenida de Cantabria (en el tramo entre la avenida del Faro y Ernest Lluch) y, para terminar, se intervendrá en la calle Alcalde Vega Lamera.
El plan tendrá continuidad con otro que se encuentra ya en licitación y que contempla una inversión de casi 2,5 millones de euros para intervenciones en 40 calles.
Los trabajos que se están realizando consisten en la demolición y saneado del firme en aquellas zonas más deterioradas; el fresado del pavimento en las zonas junto al bordillo, así como las zonas centrales deterioradas; el levantamiento y nivelación de las tapas de arquetas y registros (280 unidades en total) y la reposición de bordillos deteriorados.
También se ejecutan los cruces de calzada necesarios para los servicios públicos municipales (alumbrado y semáforos, principalmente) y se procede al bacheo, perfilado y refuerzo de la calzada, para después realizar la extensión y compactación de una capa de rodadura de 5 centímetros de espesor con una mezcla asfáltica.
Finalmente, se repone la señalización horizontal y se colocan los elementos urbanos retirados. Además, se llevan a cabo otras actuaciones complementarias, como la instalación de 43 hidrantes en estas calles, siguiendo las indicaciones del servicio de bomberos.