Santander Saludable pide el apoyo de Casares en sus demandas para que la ZBE se implante en las zonas más contaminadas
La Asamblea Ciudadana Santander Saludable (ACSS) se ha reunido de nuevo con el delegado del Gobierno, Pedro Casares, para que apoye de "forma explícita" sus demandas e intermedie ante los ministerios competentes competentes para exigir al Ayuntamiento la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en las zonas más contaminadas de la ciudad, y que el Consistorio haga públicos los datos de contaminación, ruido y tráfico, tal y como exige la normativa y como ha reclamado "en múltiples ocasiones".
Según ha informado este miércoles el colectivo, en la reunión anterior celebrada con el delegado del Gobierno en septiembre le trasladó la necesidad de garantizar que los Fondos Europeos Next Generation se destinen a la ZBE implantada desde el 1 de enero de 2026, cumpliendo la normativa europea que regula estas ayudas comunitarias.
Desde dicha reunión hasta la fecha, la ACSS ha informado al delegado del Gobierno de la presentación, por una parte, de una queja ante el Defensor del Pueblo, admitida a trámite, y, recientemente, de la interposición de un recurso contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento de Santander por las "deficiencias" de la Ordenanza de la ZBE.
Entre las actuaciones previstas por la ACSS se encuentra la presentación de un escrito ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, en los mismos términos que los escritos anteriores, para que su tramitación se gestione desde la Delegación del Gobierno en Cantabria.
Asimismo, ha reiterado al delegado del Gobierno la importancia del cumplimiento de los preceptos y objetivos de la Ley de Cambio Climático, remarcando el artículo 14, que regula la movilidad sostenible en las ciudades mediante los Planes de Movilidad Urbana Sostenible, la protección de zonas sensibles (centros educativos y sanitarios), el fomento de la peatonalización, el uso de la bicicleta, el transporte público, la implantación de zonas de bajas emisiones en los barrios más contaminados, urbanismo táctico, entre otras medidas, anteponiendo siempre la salud de la ciudadanía.
La principal preocupación de la Asamblea se centra en que la ZBE se limita a la zona del Ensanche, que abarca "apenas el 0,6% de la superficie urbana, y excluye las zonas más contaminadas", como Castilla-Hermida, Plaza de Las Estaciones, Valdecilla, Cuatro Caminos, Calle Alta y San Fernando, entre otras.
Según datos del propio Ayuntamiento, más de 90.000 vehículos acceden diariamente a la ciudad, lo que genera graves problemas de contaminación atmosférica y acústica que la ordenanza no aborda y que perjudican el derecho a la salud pública de las personas que viven, trabajan o transitan por la ciudad.