La implantación de la nueva Ordenanza Limitadora de Aparcamiento (OLA), que, entre otras novedades, contempla la incorporación de la zona de El Sardinero, no estará para este verano ya que es "materialmente imposible".
Así lo ha confirmado este viernes, a preguntas de los medios de comunicación, la alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP), que ha subrayado que se trata de un proceso que es "largo" y que tiene dos partes: la de la ordenanza, que ya está aprobada, y la licitación y adjudicación de la empresa que tiene que implantarla.
"No es que no esté porque estemos parados; no está porque estamos en el proceso", ha aseverado Igual.
El pliego del contrato de la nueva OLA está en los servicios municipales y el siguiente paso es aprobar la licitación en la Junta de Gobierno Local, abriéndose a continuación un plazo para que las empresas interesadas en gestionar el servicio presenten sus ofertas.
Éstas serán estudiadas por la mesa de contratación, tras lo que se procederá a la adjudicación y a la posterior implantación, con el objetivo de que ésta se lleve a cabo "en el menor tiempo posible". "Pero para este verano no, porque es materialmente imposible", ha matizado.
El Pleno aprobó el pasado 28 de agosto de 2025 la ordenanza de la OLA gracias a la mayoría absoluta del PP y con el rechazo de todos los grupos de la oposición.
Entre sus principales novedades figura la unificación en una única zona Castilla-Hermida y la creación de cinco áreas de temporada estival en el entorno de influencia de El Sardinero.
La implantación de la nueva OLA requiere de una ordenanza fiscal que regule las tarifas y bonificaciones del nuevo sistema de aparcamiento.
Fuentes municipales han explicado a Europa Press que la misma se aprobará "de forma paralela" a la licitación del contrato.
Igual ha confirmado que la implantación de la nueva OLA no estará para el verano a preguntas de los medios de comunicación tras haber anunciado en rueda de prensa la firma del nuevo contrato de limpieza viaria y recogida de residuos.
ZONA DE BAJAS EMISIONES
Allí también ha sido preguntada por la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que ya está en funcionamiento desde principios de año y en la que ha descartado cambios a corto plazo "porque a la gente la volveríamos loca".
Igual ha explicado que se están haciendo controles y mediciones de forma continua y está previsto que aproximadamente a los seis meses de su implantación se analicen los datos recabados por la empresa que la gestiona, que se harán públicos, y se hará un balance.
La alcaldesa considera que una vez al año podría realizarse una revisión de la ZBE para ver si el funcionamiento es el "óptimo" o si hay que hacer alguna modificación.