Muere Conchita Mantilla, la primera concejala del PRC en el Ayuntamiento de Santander
Conchita Mantilla, la primera concejala del Partido Regionalista de Cantabria (PRC) en el Ayuntamiento de Santander, ha fallecido este domingo, 22 de febrero, a los 91 años.
Mantilla entró en el Consistorio de la capital cántabra en el año 1995 y ejerció como edil del PRC hasta 2004. También destaca su rol como cofundadora en 1985 de la Asociación de Mujeres Empresarias de Cantabria (ADMEC).
La familia de Mantilla celebrará este martes 24 una ceremonia de despedida en la capilla del Tanatorio El Alisal, a las 11.00 horas, y posteriormente será incinerada.
Tras conocer la noticia de su fallecimiento, el secretario general del PRC y expresidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, ha dedicado unas palabras de recuerdo a Mantilla a través de sus redes sociales: "Más que una compañera de partido, formaba ya parte de la familia. Gracias por tu fidelidad al PRC y a mi persona. DEP, Chitín", señala.
También la Asociación de Mujeres Empresarias de Cantabria (ADMEC) ha trasladado su pésame por el fallecimiento de Mantilla: "Hoy Santander despierta con el corazón encogido. Nos ha dejado una mujer irrepetible, una luchadora incansable, una santanderina imparable", publica la asociación en su cuenta de Facebook.
CONCEPCIÓN MANTILLA RODRÍGUEZ
Nacida el 26 de enero de 1935 en Santander, Concepción Mantilla inició su formación académica a los cuatro años en el colegio de las Teresianas de Santander, donde permaneció hasta cumplir los diez. Entre los 10 y 12 años continuó sus estudios en una escuela privada en la calle Ataúlfo Argenta.
Posteriormente, ingresó en la Escuela de Comercio de Santander, donde cursó su formación hasta los 17, cuando decidió trasladarse a Madrid para completar sus estudios de Perito Mercantil en la Escuela de Comercio. A los 20 años, con el título de Perito Mercantil en mano, enfrentó la negativa de su padre, apoderado del Banco de Santander, a que se convirtiera en la primera mujer en trabajar en dicha entidad, por lo que se ocupó de las labores del hogar y de la costura.
Durante su juventud, participó en la Agrupación Lírica Montañesa con ensayos y representaciones de zarzuela en varios teatros. También "se vio obligada" a realizar el Servicio Social franquista: un mes en un comedor para personas sin recursos en la calle El Arrabal de Santander y tres meses en La Granja de San Ildefonso, requisito para participar en un intercambio en Toulouse con el fin de aprender francés.
Conchita conoció a Jesús Ruiz Rugama durante sus años de estudio de Comercio. Su relación de noviazgo se prolongó por más de una década, y se casaron en 1965, año en el que nació su único hijo, Jesús.
En 1967 Conchita asumió la dirección y gestión del Hotel Rex, situado en lacalle Calvo Sotelo de Santander. Durante 32 años, hasta el cierre en enero de 2000, lideró el establecimiento, conciliando su vida familiar con las exigencias del negocio.
A lo largo de su vida, Mantilla participó activamente en instituciones como el Ateneo de Santander, el Centro Cultural Matilde de la Torre y Cruz Roja, entre otras.
No obstante, su legado más significativo radica en su rol como cofundadora en 1985 de la Asociación de Mujeres Empresarias de Cantabria (ADMEC). Su labor en este ámbito no solo mejoró las dinámicas locales, sino que también favoreció la proyección a nivel nacional de las mujeres empresarias. Además, Conchita desempeñó el papel de tesorera nacional de la Asociación Española de Mujeres Empresarias (ASEME) durante ocho años.
A principios de los años 80, Conchita desempeñó un papel clave como vocal y coimpulsora del Congreso del Skal Club en Cantabria, una iniciativa que fortaleció las redes profesionales en los sectores de hostelería y turismo e impulsó el desarrollo del turismo en la región.
A finales de los años 90, animada por Miguel Ángel Revilla, se unió al PRC, convirtiéndose en la primera mujer concejal del partido en Santander. Desde 1995 hasta 2004 desempeñó su labor política como concejala de Servicios Sociales en el Ayuntamiento de Santander.
A finales de los años 90, tras el fallecimiento de su marido, Conchita dejó su labor en la asociación y se encargó de gestionar la venta del hotel.
Actualmente, Conchita disfrutaba de la compañía de sus amistades y compartía sus reflexiones sobre política, actualidad y vivencias pasadas y presentes a través de las redes sociales. Entre sus recuerdos más valiosos están las experiencias junto a su hijo, periodista, según informa Legado Cantabria en su página web.