La alcaldesa de Santander, Gema Igual, ha garantizado "total transparencia" en torno a la llamada del 112 Cantabria a la Policía Local tras recibir el Servicio de Emergencias un aviso que alertaba del estado de la pasarela de El Bocal un día antes de colapsar y causar la muerte de seis jóvenes.
"Si hubo una llamada y se actuó, se sabrá. Si hubo una llamada y no se actuó, también se sabrá. Pero la primera que lo tengo que saber soy yo", ha indicado la regidora este jueves a los periodistas, a los que ha convocado en el lugar de la tragedia para informar del hallazgo del cuerpo de la estudiante que seguía desaparecida.
Tras el suceso, ocurrido en la tarde del martes, cuando se localizaron y rescataron las otras cinco víctimas mortales, trascendió la noticia dada por este mismo medio, de que un vecino de la zona habría avisado el día anterior al 112 del mal estado de la pasarela, alerta que el Servicio de Emergencias comunicaría entonces a la Policía Local.
Ante la noticia, el Ayuntamiento solicitó el miércoles un informe al Cuerpo, documento que todavía no está pero que, "en cuanto" esté, se comunicará, ha indicado Igual, que ha subrayado al respecto que "es algo urgente y prioritario".
"Vamos a dar absolutamente todos los informes o toda la documentación que se nos requiera, pero primero la tendré que tener yo para que después la pueda comunicar", ha explicado a los medios, a los que ha ratificado que habrá "total transparencia".
Desde el Ayuntamiento indicaron a esta agencia al confirmar la solicitud hecha a la Policía Local que el informe se pondrá a disposición de la Policía Nacional, que está practicando las pesquisas tras el accidente.
Precisamente por esto, el 112 declinó confirmar o desmentir la existencia de esa llamada, a petición de los investigadores y al tratarse de un asunto judicializado, a raíz de las diligencias incoadas por la jueza de la plaza 1 de Instrucción de Santander, que estaba de guardia en el momento de los hechos.
Ocurrieron antes de las 16.45 horas del 3 de marzo, cuando el 112 recibió el aviso de la rotura y hundimiento de la pasarela, de madera y sobre acantilados, y de que siete personas habían caído a una zona de rocas y al mar.
Se trataba de un grupo de siete estudiantes -seis chicas y un chico, de entre 19 y 22 años- del CIFP La Granja de Heras (Medio Cudeyo) que estaban haciendo una ruta por la senda costera.
A consecuencia del siniestro, fallecieron seis (de Igollo de Camargo, Almería, Guadalajara, Balmaseda y dos de Barakaldo) mientras que una joven de Elvillar (Álava) está en el Hospital Valdecilla.