Un estudio realizado por SEO/BirdLife ha confirmado la reproducción de anfibios --ranas o tritones-- esta primavera en 19 de las 28 charcas naturalizadas y estanques artificiales analizados en Santander, lo que supone aproximadamente dos tercios del total.
Los muestreos han confirmado la reproducción de cinco especies diferentes de anfibios: dos anuros (grupo al que pertenecen ranas y sapos) y tres urodelos (tritones).
Las especies más abundantes y presentes en un mayor número de puntos de agua han sido el sapo partero y el tritón palmeado, ha detallado en un comunicado el Consistorio.
Por su parte, el tritón alpino ha sido localizado en dos charcas, mientras que el tritón jaspeado se ha detectado en una. También se ha confirmado en otro de los puntos de agua la presencia de la ranita de San Antonio, especie catalogada como vulnerable en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Cantabria.
Según el Ayuntamiento, estos datos demuestran que las actuaciones de naturalización que se están desarrollando en la ciudad para reforzar el hábitat para los anfibios "funcionan" y que "pequeñas intervenciones, como la creación de una charca, pueden tener un efecto muy positivo para recuperar biodiversidad y generar nuevos espacios de refugio y reproducción".
16 NUEVAS CHARCAS.
Entre 2022 y 2025, bajo la coordinación del Ayuntamiento, se han creado 16 nuevas charcas destinadas a mejorar el hábitat de anfibios e invertebrados acuáticos.
Las actuaciones, realizadas por Amica y SEO/BirdLife dentro del protecto 'Santander Capital Natural', se distribuyen por diferentes zonas verdes del municipio y cuatro de ellas están vinculadas a patios escolares naturalizados.
Tras dejar transcurrir un periodo suficiente para favorecer la llegada natural de fauna y flora, la pasada primavera se llevó a cabo un muestreo para conocer la presencia y reproducción de anfibios que incorporó, además de las 16 nuevas charcas, otros puntos de agua existentes hasta alcanzar un total de 28 espacios entre charcas naturalizadas y estanques artificiales.
Entre mayo y junio, el equipo técnico de SEO/BirdLife realizó dos visitas a cada uno de estos puntos de agua para localizar e identificar larvas, renacuajos y pequeños invertebrados acuáticos.
Ha sido este estudio el que ha permitido confirmar la reproducción de anfibios en 19 de los 28 espacios muestreados.
La concejala de Medio Ambiente, Margarita Rojo, considera que se trata de un resultado "muy satisfactorio porque confirma que estos nuevos espacios están siendo colonizados de manera natural y están cumpliendo el objetivo para el que fueron creados".
Rojo ha incidido, además, en la importancia de acercar a los ciudadanos el valor de estos pequeños ecosistemas para que conozcan que una charca bien naturalizada no es simplemente un punto de agua sino un espacio vivo en el que las distintas especies contribuyen a mantener el equilibrio natural.
Desde el Consistorio se ha señalado que los anfibios constituyen "uno de los grupos faunísticos más amenazados del planeta" debido, entre otros factores, a la destrucción de sus hábitats, la presencia de especies invasoras, las enfermedades emergentes y los efectos del cambio climático.
Por su sensibilidad ante las alteraciones ambientales, son además buenos indicadores del estado de conservación de los ecosistemas.
El estudio ha analizado igualmente la comunidad de invertebrados acuáticos. Entre sus conclusiones, destaca una menor presencia de mosquitos en aquellas charcas que albergan una mayor biodiversidad de macroinvertebrados y anfibios.
"Este resultado ayuda a desmentir el mito de que las charcas favorecen la presencia de mosquitos", explica Ignacio Fernández, técnico de SEO/BirdLife y encargado de la toma y análisis de las muestras.
LAS ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS, UNA "AMENAZA" PARA LAS CHARCAS
Las charcas creadas dentro de las actuaciones de fomento de la biodiversidad cuentan con carteles explicativos que informan sobre su función y sus beneficios ambientales.
Junto a ellas, se han instalado también avisos sobre el riesgo que supone la introducción de especies exóticas invasoras y la prohibición de liberarlas en estos espacios.
Los muestreos han constatado que la presencia de especies como el cangrejo americano, la carpa koi o la tortuga de Florida compromete la supervivencia de los anfibios en charcas y humedales.
Estas especies pueden alterar sus hábitats y, en muchos casos, actuar como depredadores directos de huevos y larvas.
Por ello, la concejala de Medio Ambiente ha apelado a la colaboración ciudadana y ha recordado que nunca deben liberarse animales domésticos o especies exóticas en estos espacios naturales. "Una acción que puede parecer inofensiva puede ocasionar un importante daño a las especies que viven y se reproducen en ellos", ha advertido.
Por último, la edil ha explicado que estos estudios permiten igualmente poner en marcha medidas de gestión que prioricen el bienestar de los anfibios y que van desde el llenado de las charcas en periodos de sequía, como el de este verano, hasta la reducción de la vegetación palustre, que crece dentro del agua, para lo que es preciso que las charcas estén secas. Ambas actuaciones se realizan de forma coordinada con el Servicio de Parques y Jardines.