CCCO denuncia a Trabajo "el mal estado" de las instalaciones del servicio de aguas de Santander
La Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CCOO en Cantabria ha denunciado ante la Inspección de Trabajo "el mal estado" en el que se encuentran las instalaciones del servicio de aguas de Santander, gestionado por la empresa FCC Aqualia, como consecuencia de "la falta de mantenimiento en los edificios".
En un comunicado, el delegado de CCOO en el servicio de aguas, Manuel Arsenio, ha subrayado que esta situación está originando goteras que afectan a los cuadros eléctricos en las dependencias de la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) El Tojo, ubicada en Camargo y encargada de abastecer de agua potable a la capital, lo que "constituye un riesgo para la integridad de las personas trabajadoras".
Además, ha apuntado que esta problemática "no es nueva", sino que se viene "agravando desde hace años". Así, ha incidido en que en 2020 ya se acudió a la Inspección de Trabajo y se denunció "el mal estado de conservación de los edificios de esta estación que, como consecuencia, provocó el derrumbe del techo del depósito de agua". A ello, ha añadido que la empresa tuvo que demoler la torre del edificio de cloro de la ETAP "a causa del mal estado del mismo".
Por otra parte, el sindicato ha incluido en su denuncia el estado de los vestuarios tanto de la planta potabilizadora de Camargo como de los ubicados en la sede de Santander. Según ha detallado, en el primer caso, esta dependencia no cuenta con vestuario adecuado para el personal femenino y, mientras el masculino sí dispone de vestuario completo con dobles taquillas, urinarios y duchas, "las mujeres están relegadas a un trastero de reducidas dimensiones sin duchas ni dobles taquillas para separar la ropa de trabajo", ha remarcado Arsenio.
Un hecho, ha dicho, que además de "contravenir" la normativa sobre la protección de las personas trabajadoras contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos, "incumple el propio plan de igualdad de la empresa al no habilitar las instalaciones para el acceso de la mujer en aquellos departamentos mayoritariamente masculinizados --la empresa cuenta con 107 personas en plantilla de las que 25 son mujeres ubicadas, mayoritariamente, en departamentos técnicos y administrativos--".
En cuanto a las instalaciones de Santander, el delegado ha explicado que los vestuarios "tampoco cumplen esta normativa" porque el personal de agua potable y residual, expuesto a riesgos biológicos, "convive en el mismo espacio a pesar de que la empresa debería disponer de vestuarios separados".
Por otro lado, ha hecho hincapié en que la falta de mantenimiento también es "manifiesta" en este caso, con inodoros "inhabilitados".
Por todo ello, el sindicato ha emplazado a la empresa "a poner solución a esta problemática a la mayor brevedad para garantizar la salud y seguridad de las personas trabajadoras y la calidad de un servicio esencial para la ciudadanía", ha concluido.