Burgos contacta con ayuntamientos vecinos como Santander para buscar autobuses tras el incendio de sus cocheras
El incendio "voraz" que esta noche ha afectado a las cocheras municipales de Burgos, y que ha arrasado la nave central y un total de 39 autobuses, provocará afecciones al transporte público ya que de los 58 buses que circulan a diario por la capital burgalesa sólo han podido salir 31, lo que conlleva que se tengan que reducir las frecuencias en algunas líneas y se duplique la espera.
Así lo ha explicado la alcaldesa, Cristina Ayala, quien ha asegurado que ha contactado con ayuntamientos vecinos, como Valladolid o Santander, y con la Junta, para conseguir el préstamo de algún vehículo
"Un incendio voraz que prácticamente se ha comido todo lo que son las cocheras municipales. La afección ha sido absoluta en lo que son las cocheras y en el taller", ha afirmado Ayala, quien ha precisado que las oficinas sí que han logrado "salir indemnes" y quien no descarta que haya que tirar las naves después de que la cubierta haya caído y se haya visto gravemente afectado el muro de la parte izquierda.
La alcaldesa, acompañada por el responsable de Bomberos, de la Policía Municipal y el concejal de Movilidad, César Barriada, ha explicado que el incendio ha afectado a 39 de los 75 autobuses de la flota urbana, de los que 17 son articulados y 18 son de una única unidad, además de que 27 son de gas natural, lo que ha llevado a la alcaldesa a asegurar que al quemarse la mitad de la flota "es imposible que no haya afección al ciudadano".
De hecho, el servicio de bus urbano se ha prestado este martes "como un día de huelga, con servicios mínimos", ha indicado Ayala, quien ha insistido en que el Consistorio está trabajando "para que las afecciones sean las menores posibles" pero se han tenido que suspender cinco líneas.
Al respecto, la alcaldesa ha aseverado que las frecuencias de todos los autobuses "se van a ver impactadas por este incendio", y es la línea 1 la menos afectada, ya que tiene una frecuencia de 8 minutos que pasa a 10, y hay otras que se quedan igual, concretamente la 2, 11, 14, 18, 19, 21 y la 12 y la 100, que afecta a colectivos especiales.
El resto de frecuencias de autobuses pasan a tener el doble de tiempo de espera que el habitual, es decir "si eran de 20 minutos, pasarán a ser de 40 minutos y, si eran de 30 minutos, pasarán a ser de 60 minutos", ha explicado Cristina Ayala, quien ha informado que ha contactado con otros ayuntamientos y con la Junta.
Así, Ayala ha explicado que ha hablado con el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y quien le ha asegurado que no tiene "ningún autobús disponible", al igual que el consejero de Movilidad, José Luis Sanz Merino, quien tampoco dispone de vehículos pero ha puesto al Ayuntamiento en contacto con la Federación Regional de Autobuses.
Igualmente, Cristina Ayala ha hablado con la alcaldesa de Santander quien se ha comprometido a "mirar las posibilidades que pudieran estar abiertas" además de que la primera edil de Burgos mantendrá conversaciones con alcaldes de los alrededor "para ver si en algún caso pudieran tener autobuses disponibles".
Asimismo, ha insistido en pedir a los burgaleses "un poco de paciencia porque el servicio claramente se va a ver afectado" a lo que ha añadido que el servicio de autobuses funciona bien como lo demuestra el hecho de que en poco más de dos años se haya duplicado la cifra de usuarios.
"La situación es complicada a la hora de prestar el servicio y también es complicada económicamente ya que esto supone una merma ya que se van a tener que dedicar recursos para volver a restaurar el servicio", ha enfatizado Ayala, quien no ha podido cuantificar el valor de los daños sufridos, pero sí ha cifrado el "valor de mercado de un autobús nuevo en unos 600.000 euros", lo que da una idea de "la magnitud del impacto económico".
INICIO DEL INCENDIO.
El aviso de fuego se recibió a las 2:12 horas y en apenas ocho minutos, los efectivos municipales se personaron en el lugar, encontrando llamas de más de seis metros de altura que ya asomaban por la cubierta. En las labores de extinción han participado hasta 23 efectivos con tres camiones y dos furgonetas de refuerzo.
El jefe de Bomberos de Burgos, Miguel Ángel Extremo, ha explicado que la estructura metálica de la nave, de gran antigüedad, "ha colapsado en varias zonas debido a las altas temperaturas", lo que ha obligado a trabajar desde el exterior para evitar riesgos.
Asimismo, ha indicado que el incendio se propagó con "una rapidez inusitada" debido a la presencia de combustible y gas en los vehículos, ha señalado Extremo, quien ha precisado que la investigación "sobre el origen de las llamas será larga y exhaustiva".
Sobre la reconstrucción de la nave, Cristina Ayala considera que es "prácticamente imposible" y ha recordado que el PGOU recoge que "efectivamente esas naves van a cambiar de sitio".
AGRADECIMIENTO.
Cristina Ayala ha agradecido las llamadas que ha recibido tanto del presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, como del delegado del Gobierno, Nicanor Sen; del delegado territorial de la Junta en Burgos como de los partidos de la oposición, quienes se han puesto a disposición del Ayuntamiento para "entre todos" abordar la situación generada.
Igualmente, la alcaldesa ha querido agradecer al conductor que ha resultado afectado por el humo del incendio, ya que ha tenido "un comportamiento heroico" porque consiguió salvar dos autobuses "poniendo en riesgo su vida".
En conductor ha tenido que ser evacuado al HUBU en estado leve al verse afectado por el humo del incendio.