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El Ayuntamiento de Santander prevé tratar 70 palmeras privadas afectadas por el picudo rojo

El Ayuntamiento de Santander tratará las palmeras privadas afectadas por el picudo rojo a través del Servicio Municipal de Parques y Jardines, que estima actuar sobre unos 70 ejemplares y cuyo tratamiento será gratuito para los vecinos interesados.

El plan municipal es realizar un censo del palmeral de la ciudad y evaluar cada ejemplar. A continuación, los técnicos del Ayuntamiento priorizarán las necesidades de cada palmera, según su salud, para actuar sobre ellas con un primer tratamiento y después valorar futuras actuaciones en función de la evolución.

El objetivo de la medida es proteger el patrimonio vegetal colectivo, al identificar las palmeras "enfermas o sensibles", ha señalado la alcaldesa, Gema Igual, este viernes en rueda de prensa.

Según ha detallado, el Consistorio posee más de 200 palmeras y desde el inicio del tratamiento, en abril de 2023, han enfermado un total de 63, "con síntomas de plaga", de los que se han tenido que talar dos y "corren peligro" otras dos, situadas en los Jardines de Piquío.

El Consistorio ha emitido un bando -una fórmula administrativa municipal- para hacer un llamamiento a los interesados, que pueden realizar la solicitud desde el próximo lunes, 23 de febrero, hasta el 30 de abril.

La solicitud podrá presentarse en el Registro General del Ayuntamiento o a través de la sede electrónica, y deberá aportar los datos del titular, teléfono de contacto, altura del ejemplar, dirección exacta y referencia catastral, indicación sobre acceso para vehículos, tratamientos previos aplicados y fotografía actual.

A través del modelo de solicitud, los vecinos podrán notificar si tienen uno o varios ejemplares, autorizar al Consistorio a hacer una evaluación gratuita y, en caso de que los técnicos lo estimen, acceder a un tratamiento gratuito a la palmera.

La encargada de realizar estas actuaciones de evaluación y tratamiento será la empresa especializada Jardinería Millennium y se integrarán en el contrato general de Parques y Jardines, que, entre otras tareas, trabaja para mantener y tratar cualquier enfermedad.

SITUACIÓN

Igual ha indicado que, después de tres años de actuaciones sobre las palmeras municipales, "ha llegado el momento" de actuar sobre las privadas ya que, si estas no se tratan, "el escarabajo puede ir a otras".

En este punto, la regidora también ha señalado a otros ayuntamientos, con los que espera colaborar "próximamente" para prevenir la situación. Así, Santander se va a poner en contacto con la Federación de Municipios de Cantabria para dar a conocer su modelo "sin ningún ánimo más que lo sepan otros alcaldes", ha dicho Igual.

"De poco sirve si nosotros tratamos las palmeras públicas y al lado hay una palmera privada que no tiene tratamiento o si Santander está protegida, pero una palmera limítrofe de otro municipio puede seguir contagiando", ha manifestado.

Además, ha apuntado que es "obligación" de cada propietario tener su vegetación, y en este caso sus palmeras, "en perfecto estado", así como tratarla si está enferma "para que no contagie al resto", talarla si está muerta y gestionar el residuo.

No obstante, Igual ha descartado que el Ayuntamiento vaya a talar los ejemplares privados muertos, cuya tala puede ascender a 1.000 euros, ya que el plan presentado este viernes se enfoca en "intentar sanar y sobre todo concienciar", ha reiterado la regidora, porque "el objetivo es salvar las palmeras".

LA ENFERMEDAD

La alcaldesa ha explicado que el picudo rojo es un escarabajo originario del sudeste asiático que se ha extendido y ha provocado una plaga, en la que "sus larvas se alimentan del tejido interno de la palmera y pueden causar la muerte de las palmeras".

Según ha indicado, la plaga, que es "dura, agresiva y complicada", solo afecta a la especie de palmera canaria 'phoenix canariensis' y no a otras de la ciudad.

La enfermedad es visible, ya que entre sus síntomas "suelen salir orificios en el tronco, a veces se ve serrín o fibras alrededor, las hojas están caídas, hay una asimetría en la copa y se caen las palmas o se desploma la corona".

Para curarla existen tres tipos diferentes de tratamiento: la aplicación de nemátodos entomopatógenos, al instalar otros insectos que atacan al escarabajo, de las que se han realizado cinco rondas desde 2023; la endoterapia, que es una inyección directa de insecticida en el tronco; y las duchas insecticidas en palmas, aplicadas cada 45 días.

Cada una requerirá un tipo de tratamiento, cuyo coste oscila entre 90 y más de 200 euros, en función de la altura de la palmera y de la cantidad de tratamiento que estimen los técnicos.