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La Asociación El Sardinero denuncia que ferias y festivales inutilizan el aparcamiento público durante el 80% del verano

La Asociación ciudadana en Defensa de El Sardinero ha denunciado este viernes que el Ayuntamiento de Santander condena al barrio a un verano sin aparcamiento público, ya que ferias y festivales "inutilizan" el parking de los Campos de Sport "el 80% del periodo estival", lo que ha calificado como una "privatización de facto" del espacio público durante la temporada alta.

Según ha explicado la Asociación en un comunicado, el parking de los Campos de Sport de El Sardinero permanece cerrado al ciudadano entre el 1 de julio y el 15 de septiembre debido a la instalación de las atracciones de la Semana Grande y el posterior Festival de las Naciones, con sus correspondientes periodos de montaje y desmontaje.

En este sentido, considera "inadmisible que el Ayuntamiento regale el espacio público de todos a empresas privadas durante la época del año en la que el barrio más presión de vehículos soporta".

Según la agrupación, la pérdida de plazas de estacionamiento ha generado un triple impacto negativo en el barrio. Ha explicado que la eliminación de "miles de plazas" en el estadio obliga a vecinos y visitantes a "dar vueltas durante horas, colapsando las calles colindantes, los vados y las zonas verdes", y ha lamentado que "el ruido constante de las atracciones, la música de los recintos y el bullicio de los conciertos se prolongan hasta altas horas de la madrugada, impidiendo el descanso de las familias".

Asimismo, ha denunciado que "la acumulación de basuras, la falta de limpieza intensiva inmediata tras los eventos y el uso de portales y esquinas como urinarios improvisados degradan la imagen del barrio y generan problemas de salubridad", calificando el modelo de ocio actual como "insostenible" para una zona residencial.

La entidad ha exigido al Ayuntamiento que "reconsidere la ubicación de estos eventos multitudinarios de cara a los próximos años", argumentando que existen espacios alternativos en la ciudad "que no asfixian de esta manera a una zona residencial en su momento más crítico del año", y ha insistido en que "no se puede pretender tener un turismo de calidad en Santander a costa de destrozar la convivencia y el día a día de sus propios ciudadanos".