Siete de 13 jabalíes abatidos en Liébana dan positivo en tuberculosis y Cantabria insiste en las batidas
Siete de los trece jabalíes abatidos en Liébana han dado positivo en tuberculosis mientras que otros tres animales presentaban nódulos tuberculosos, según ha informado este miércoles el Gobierno de Cantabria, que ha indicado que este porcentaje "muy elevado" de prevalencia de la enfermedad, cercano al 54%, confirma la necesidad de mantener las batidas extraordinarias en la comarca.
La Consejería de Desarrollo Rural y Ganadería ha dado cuenta de los resultados de los análisis de las necropsias que se comenzaron a recibir el 16 de marzo, realizadas a los ejemplares abatidos en esta zona de la región dentro de la declaración de emergencia cinegética establecida para el control de la tuberculosis animal.
Desde entonces, se han llevado a cabo una batida de venados y cuatro de jabalíes, con trece de estos últimos animales muertos, y de los que siete han dado positivo en la enfermedad (el 53,8%) mientras que otros tres presentaban nódulos tuberculosos, lo que evidencia una infección de larga evolución, aunque posteriormente no hayan resultado positivo en los análisis del laboratorio.
En cuanto al resto de especies, se han abatido once venados sin que ninguno haya dado positivo, mientras que también se han registrado tres tejones encontrados atropellados que, igualmente, han arrojado resultados negativos.
Los datos reflejan una prevalencia cercana al 54% de positivos en tuberculosis en jabalíes, "un porcentaje muy elevado que evidencia la imperiosa necesidad de seguir realizando batidas extraordinarias" en Liébana, ha afirmado la consejera del ramo, María Jesús Susinos, para quien esa cifra "respalda" la decisión de su departamento de declarar la emergencia cinegética en los municipios de Vega de Liébana (donde se han abatido 6 ejemplares), Cabezón de Liébana (4) y Pesaguero (3).
Con motivo de la emergencia cinegética, el Ejecutivo también está realizando control poblacional de esta especie en los municipios de Val de San Vicente y Ribamontán al Mar.
EL JABALÍ, TRANSMISOR DE LA ENFERMEDAD A LAS EXPLOTACIONES
Susinos ha explicado que las muestras son recogidas 'in situ' por un veterinario de la empresa pública TRAGSA al finalizar cada batida. Seguidamente, son trasladadas para su análisis al laboratorio de Meruelo, donde se determina la presencia o no de la enfermedad.
Al hilo, ha indicado que los análisis realizados certifican la coincidencia genética de los positivos hallados tanto en los jabalíes como en el ganado bovino, lo que confirma que el foco del reservorio procede del jabalí, que es el animal transmisor de la enfermedad a las explotaciones.
Por ello, ha insistido en que el Ejecutivo regional mantiene la emergencia cinegética y continuará desarrollando batidas extraordinarias en la zona, e insiste también en la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones.
Para ello, Susinos ha destacado que la Consejería ha puesto a disposición de los ganaderos de la zona un servicio extraordinario de desinfección gratuita en sus instalaciones.
Finalmente, ha agradecido el trabajo y la colaboración de los cazadores locales, que junto a los agentes del medio natural realizan las batidas extraordinarias, pues esta cooperación es "fundamental para el control de la fauna y de la enfermedad".
"En momentos como este, los cazadores son una figura clave en la protección de nuestra cabaña ganadera y de la salud pública", ha valorado la consejera.
La tuberculosis es una enfermedad zoonósica, es decir, que puede transmitirse al ser humano, además de provocar importantes consecuencias económicas en el sector ganadero, como la necesidad de tener que llegar a realizar vacíos sanitarios en las explotaciones.