Diez ganaderías del municipio de Vega de Liébana han registrado casos positivos en tuberculosis entre sus animales de vacuno y en una de ellas ha sido preciso el vacío sanitario.
Así lo ha dado a conocer este jueves la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, que ha anunciado que va a llevar a cabo tanto en Vega de Liébana como en el municipio vecino de Pesaguero varias batidas extraordinarias de jabalíes para evitar la propagación del brote.
La Consejería ha adviertido que dado que se trata de una enfermedad zoonósica, es decir, que se puede transmitir al ser humano, se deben de implementar "todas las medidas a nuestro alcance", entre las que se incluye el control de la fauna silvestre, como actor principal de transmisión y reservorio de la enfermedad.
Además de intensificar las medidas de control de tuberculosis en toda la zona, se van a implementar pautas de bioseguridad y profilaxis en las estabulaciones, con limpieza y desinfección obligatoria de las instalaciones, y que serán sufragadas por la Consejería.
Esta actuación se enmarca en las medidas de control previstas en el Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina en Especies Silvestres (PATUBES), cuyo objetivo es reducir la prevalencia de la enfermedad y proteger la cabaña ganadera.
Por este motivo, los directores generales de Ganadería, Alfredo Álvarez, y Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, han informado a los alcaldes de Vega de Liébana y de Pesaguero, sobre las actuaciones que se van a llevar a cabo.
El Gobierno ha señalado que la tuberculosis bovina es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al ganado vacuno pero que también puede estar presente en fauna silvestre, especialmente en poblaciones de jabalí, que actúan "como reservorio y pueden contribuir a la transmisión del patógeno".
Por ello, el Gobierno ha señalado que el control poblacional de esta especie, en áreas con alta incidencia, constituye "una herramienta complementaria, a las medidas sanitarias aplicadas en las explotaciones ganaderas".
Según ha detallado el director general de Ganadería, las batidas las llevarán a cabo, en principio, los cazadores locales, "bajo estrictas condiciones de seguridad" y coordinados por los servicios veterinarios oficiales y los Agentes del Medio Natural garantizando en todo momento el cumplimiento de la normativa vigente en materia de sanidad animal, bienestar y seguridad ciudadana.
Desde la Consejería se recuerda que estas actuaciones tienen "un carácter exclusivamente sanitario y preventivo" y forman parte de una estrategia integral para proteger la salud animal, la viabilidad de las explotaciones ganaderas y los compromisos nacionales e internacionales en materia de erradicación de la tuberculosis bovina.