El alquiler medio de una habitación en Cantabria supone un esfuerzo del 17% del sueldo

El alquiler medio de una habitación en Cantabria en 2025 supuso un esfuerzo del 17% del sueldo bruto medio, un punto porcentual más que el año previo, según el estudio 'Relación de salarios y viviendas compartidas en 2025', basado en los datos de los sueldos medios de las ofertas de empleo de la plataforma InfoJobs y en los precios medios de las habitaciones en pisos compartidos del Índice Inmobiliario Fotocasa.

En concreto, el precio de la vivienda en alquiler por habitaciones en Cantabria cerró 2025 en 384 euros/mes, con un incremento anual del 8,2%, mientras que el salario bruto medio fue de 26.708 euros (2.307 euros brutos mensuales en 12 pagas). Por tanto, los cántabros dedicaron un 17% del sueldo al pago de una habitación de alquiler.

Con dicho esfuerzo, la región se sitúa como la octava donde mayor porcentaje de sueldo hay que dedicar para alquilar una vivienda, que lideran Cataluña con un 28% y Madrid con un 26%.

Tras ellas se sitúan Baleares (25%), País Vasco (24%), Canarias (21%), Navarra (20%), Comunidad Valenciana (19%), Cantabria (17%), Andalucía (17%), Galicia (16%), Aragón (16%), La Rioja (15%), Castilla y León (15%), Región de Murcia (14%), Asturias (14%), Castilla-La Mancha (14%) y Extremadura (13%).

"Compartir vivienda se ha convertido en la única vía que tienen muchos inquilinos para reducir el esfuerzo salarial y no sobrepasar el umbral recomendado del 30%. Mientras vivir solo supone destinar la mitad del sueldo al alquiler, compartir piso permite no entrar en situación de vulnerabilidad económica", ha indicado la directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, María Matos.

Por su parte, la directora de comunicación de InfoJobs, Mónica Pérez, ha apuntado que aunque compartir piso permite reducir el porcentaje de ingresos destinado al alquiler y mantenerse, en la mayoría de los casos, por debajo del umbral del 30%, el hecho de que esta opción "se haya convertido en una necesidad para muchos trabajadores evidencia las dificultades que siguen existiendo para acceder a una vivienda en solitario". "La brecha entre la evolución de los salarios y el coste residencial continúa condicionando las decisiones vitales y la capacidad de emancipación de una parte importante de la población", ha indicado.