Los vecinos de Seña (Limpias) han denunciado que "los constantes retrasos y el abandono" de las obras de mejora la carretera CA-500, que une la pedanía con Laredo, están provocando "graves daños en sus vehículos".
En una asamblea "multitudinaria" celebrada este jueves en la Casa del Cura, la Junta Vecinal de la localidad, encabezada por su alcalde pedáneo, Jesús María Ríos, ha trasladado el "malestar generalizado" de una población que se siente "atrapada".
Y es que, según han indicado, "lo que en agosto de 2024 comenzó como una celebración por una demanda histórica, se ha convertido en una pesadilla diaria para los usuarios".
Los vecinos denuncian "cortes continuos, desvíos de rutas escolares y, especialmente, un estado del firme lamentable, que está causando pinchazos, reventones y daños estructurales en las suspensiones de los vehículos privados".
Una "indignación" que se suma, han apuntado, a la "falta de rigor" de las instituciones, ya que, según los datos recopilados por la Junta Vecinal, "el consejero de Fomento, Roberto Media, ha ofrecido informaciones contradictorias durante el último año".
Según ha indicado la Junta Vecinal, en junio de 2025 Media trasladó "que la obra estaba al 80%" y en marzo de 2026 "rebajó la ejecución al 62,9%".
Asimismo, la Junta Vecinal ha censurado que "los plazos de finalización se han desplazado sucesivamente desde febrero de 2026 hasta junio del mismo año".
"Los vaivenes en las fechas y en los porcentajes de ejecución han destruido la confianza de los vecinos", ha manifestado Ríos durante la reunión, que ha criticado la "pasividad" de los ayuntamientos de Limpias y Laredo por "no presionar con firmeza al Gobierno de Cantabria".
Ante esta situación, la Junta Vecinal ha acordado iniciar una campaña que incluye la difusión en redes sociales de imágenes que "atestiguan el peligroso estado de la vía", el registro de escritos oficiales exigiendo el apoyo formal de los consistorios de Limpias y Laredo; y movilizaciones ciudadanas, como la realizada de forma espontánea tras la reunión, en la que un grupo de vecinos procedió simbólicamente a "parchear los baches más peligrosos para visibilizar la falta de mantenimiento".
Según ha advertido la Junta Vecinal en un comunicado, "estas medidas son solo el inicio si no se garantiza una solución inmediata para el mantenimiento del firme y una fecha de finalización real y definitiva".