Attaoui, Mariano García y el 4x400 femenino, festival de medallas para España en el Mundial

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El atleta español Mariano García se proclamó campeón del mundo de 1.500 metros mientras que el cántabro Mohamed Attaoui, en la final de 800 metros, y el 4x400 femenino se colgaron sendos bronces en la última jornada del Mundial de pista cubierta de Torun (Polonia).

Con cinco medallas en total, España cerró el Campeonato en la sexta posición del medallero y con la segunda mejor participación de su historia, solo superada por las seis medallas de Birmingham 2003. Además, el equipo español sumó siete puestos de finalista (9ª posición en la clasificación global), mejorando los registros de los dos últimos Mundiales de 2024 y 2025.

El festival lo empezó 'la Moto' García, que dominó su carrera de principio a fin y dio a España el único oro del Mundial. Para Mariano García supuso su tercer oro internacional, campeón del mundo 'indoor' en 800 metros en 2022 y campeón de Europa de 800 al aire libre el mismo año. El murciano repitió la osadía de las series, y se impuso con un tiempo de 3:39.63. Por detrás entraron el portugués Isaac Nader y el australiano Adam Spencer.

Haciendo la moto, Mariano entró en la historia al convertirse en el primer atleta español con títulos mundiales short track en 800 m (Belgrado 2022) y 1500 m. Poco después, España sumó una nueva medalla gracias a un Attaoui de menos a más, como acostumbra, para colarse en el podio en los últimos 200 metros. El subcampeón de Europa hace dos años en Roma no pudo dar caza al estadounidense Cooper Lutkenhaus y el belga Eliott Crestan, primero y segundo.

El plusmarquista español ya había avisado en semifinales al batir el récord de España con 1:44.48 y en la final empezó como siembre a cola del pelotón. Después, le costó pasar al australiano Peter Bol, lo que lastró sus fuerzas para pelear por algo más que el bronce (1:44.66). El broche del domingo lo puso el 4x400 femenino, compuesto por Paula Sevilla, Ana Prieto, Rocío Arroyo y una Blanca Hervás que se coló en el podio con el último relevo.

España, que sumó su quinta medalla añadiendo las tres del domingo a las platas del sábado del relevo 4x400 mixto y de Quique Llopis en los 60 metros vallas, firmó el mayor éxito del relevo femenino en unos Mundiales de pista corta. La montaña rusa de la final la descifró Hervás con el último golpe, para meter al cuarteto español en el podio por detrás de Estados Unidos y Países Bajos.

Además, el domingo también era el día de Eusebio Cáceres, quien terminó octavo en la final de salto de longitud. El de Onil, de 34 años, regresaba a un Mundial bajo techo tras lograr el título nacional en Valencia con 8.19 m, ocho años después de su anterior final mundialista (8º en Birmingham 2018).