La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria ha iniciado el expediente para declarar la finca de Gerramolino, ubicada en la Rabia, Comillas, como Bien de Interés Cultural, con la categoría de Lugar Cultural, Jardín Histórico.
El departamento que dirige Luis Martínez Abad ha publicado en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) de este martes la resolución de incoación de expediente para dicha declaración y, conforme a la Ley regional de Patrimonio Cultural, se propone describir el bien y delimitar y justificar el entorno de protección.
Además, se ha trasladado la resolución al Ayuntamiento, ya que cualquier actuación urbanística en el entorno de protección, incluidos los cambios de uso en tanto no reciba luz verde la figura de protección, deberá ser aprobada por la Consejería, tal y como informa en un comunicado.
La finca fue construida a finales del siglo XIX por el matrimonio inglés formado por James Pontifex-Woods y Charlotte Goodrich, figuras ligadas a la historia industrial, científica y paisajística de Cantabria.
Pontifex-Woods, geólogo, minero y naturalista, llegó a la región como prospector de minas tras emprender numerosos viajes desde Inglaterra. Su actividad profesional se extendió por distintos puntos de la comunidad y trabajó en explotaciones de Cabrales, Reocín, San Felices de Buelna y Comillas, donde ejerció como ingeniero en la mina de Portillo.
Tras residir durante años en Tresviso, el matrimonio adquirió una extensa propiedad en La Rabia, donde construyó su residencia permanente, la Finca de Gerramolino. A diferencia de otras villas comillanas de carácter estacional, nació como un hogar estable.
Aunque no existe una fecha exacta de construcción, una fotografía de 1880 muestra la vivienda ya terminada. Se cree que su diseño fue obra de un arquitecto anglo-indio amigo de la familia, incorporando materiales traídos de Inglaterra, como una chimenea Adam y una escalera de roble.
Tras la muerte de Pontifex-Woods en 1912, Charlotte regresó a Inglaterra y la finca fue adquirida por Santiago Güell y López, vinculado a la familia Güell y a imporatantes proyectos industriales y empresariales.
JARDÍN PAISAJISTA DE INSPIRACCIÓN INGLESA
Junto a la casa se desarrolló un jardín paisajista de inspiración inglesa, considerado el primero de este tipo en Cantabria. Concebido de forma visionaria, rompía con las simetrías formales para integrarse en la naturaleza, utilizando praderas onduladas, caminos sinuosos, masas arbóreas irregulares y elementos pintorescos como un estanque -donde funcionó una piscifactoría-, especies botánicas exóticas e incluso construcciones evocadoras, como el ábside de una iglesia en ruinas.
El espacio se organizaba en tres ámbitos: un jardín doméstico próximo a la vivienda, un parque romántico abierto hacia la ría de la Rabia y una masa boscosa perimetral que enmarcaba las vistas del paisaje circundante.
Gerramolino es el primer ejemplo en Cantabria donde se recurrió a las estrategias pictóricas de manipulación del paisaje utilizando elementos arquitectónicos como la construcción de una iglesia en ruinas, introduciendo especies botánicas exóticas o la presencia de animales salvajes sueltos por el jardín que, cuando crecían, eran enviados al zoológico de Londres.
En Cantabria, los ejemplos de parque paisajista son un poco más tardíos y destaca el de Sobrellano en Comillas (1883-1893), el Palacio de los Hornillos de Fraguas (1897-1904) y el palacio de la Magdalena de Santander (1909-1911), todos con fuerte impronta anglosajona.
Tanto la vivienda -con un estilo ecléctico de influencias victoriana y oriental- como su jardín sitúan a Gerramolino como un referente pionero del paisajismo romántico en la región