Un encuentro en la UC organizado por CC.OO analiza el impacto del caso de 'La Manada'
La Universidad de Cantabria (UC) ha acogido el encuentro 'Entre la Justicia y el "yo sí te creo"' organizado por CC.OO de Cantabria, que ha analizado el impacto jurídico, social y mediático del caso de La Manada.
En el encuentro, que cuenta con la colaboración de la Dirección General de Juventud del Gobierno de Cantabria, han participado la catedrática de Derecho Penal de la UC Paz de la Cuesta; de la magistrada de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) Esther Castanedo; dos feministas activas de la Plataforma 7N y de Ijanas, y la periodista Eva Mora.
El debate ha sido presentado por la secretaria de Mujeres de CC.OO de Cantabria, Rosa Mantecón, ha contado con la colaboración de la Dirección General de Juventud del Gobierno de Cantabria.
Durante su intervención, la magistrada Esther Castanedo ha reivindicado los movimientos sociales y las movilizaciones de la ciudadanía cuando "hay sentencias que no van al compás de la sociedad" porque, según ha dicho, "es la única forma de conseguir que se visibilicen, poder avanzar y conseguir que se cambien las leyes".
Sobre la sentencia de 'La Manada', la magistrada del TSJC ha mostrado su respeto porque el sistema judicial y ha señalado que es "muy garantista" y permite que se revise en distintas instancias, pero ha apostado por "seguir exigiendo que se cambien las leyes para que así se modifique la jurisprudencia".
Ya de una forma más genérica, ha opinado que la sociedad española es "machista por tradición" y ha apuntado que, incluso en su ámbito, las juezas "siguen sin poder romper el dramático techo de cristal y ocupar los altos cargos" pese a que ya representan un 57% de la judicatura.
Para Castanedo es "necesario" que se lleven a efecto los planes de Igualdad, a los que ha tildado de "cosméticos" porque --ha dicho-- "quedan muy bonitos sobre el papel pero están vacíos de contenido", ha informado en un comunicado CC.OO.
Por su parte, la catedrática Paz de la Cuesta ha argumentado que se necesitan "buenas leyes" y que los jueces "tengan normas correctas" y ha afirmado que, en una sociedad que "no es ideológicamente homogénea", es fundamental que el Derecho penal contemple y proteja los intereses de todos los individuos y establezca pautas "claras" de conducta, que es lo que debe proporcionar el legislador.
Por su parte, las integrantes de plataformas feministas y la periodista han abordado el impacto social y mediático de la sentencia de 'La Manada.
Así, Alba Pérez, abogada y feminista activa de la plataforma 7-N contra las violencias machistas, ha defendido que "para combatir la violencia machista hacen falta recursos, especialización judicial y educación sexual".
A su juicio, con el caso de La Manada, se ha conseguido abrir el debate social y la violencia sexual se ha incorporado a la agenda política, y se ha tomado conciencia de la magnitud de esta violencia estructural.
Según ha dicho, el problema que hay es que la mujer sufre una doble victimización y se enfrenta a "un juicio paralelo" y ha lamentado que "los prejuicios y los estereotipos" también alcancen, a su juicio, al poder judicial.
La periodista Eva Mora ha considerado que este caso ha supuesto un "antes y un después para denunciar las violaciones". "Está creciendo otro discurso distinto al tradicional de si estaba borracha o si iba vestida de tal o cual manera. Ahora se pone el foco en la víctima y se la trata como víctima. Eso ya supone un avance importante", ha opinado.
Además, a juicio de la periodista, ha calado el discurso de que "una sentencia se puede rebatir y cuestionar".
Brezo Gómez-Laínz, estudiante de la UC y activista de la Comisión Feminista, ha resaltado cómo las movilizaciones han servido para mostrar su apoyo a las víctimas.
"Nos sentíamos representadas. Cualquiera podíamos haber sido ella en una noche de fiesta. No está sola y nosotras no vamos a cuestionarla y mucho menos a juzgarla", ha afirmado.
Para Gómez-Laínz, la mejor forma de ayudarlas es "creerlas, que se sientan seguras y protegidas". "Las movilizaciones son necesarias porque a ellos se les esconde y a ellas se las señala", ha aseverado.