Addoor Sticky

SIGAUS gestionó 1.720 toneladas de aceites usados de 722 establecimientos de Cantabria en 2017

CANTABRIA.-SIGAUS gestionó 1.720 toneladas de aceites usados de 722 establecimientos de Cantabria en 2017

El Sistema de Gestión de Aceites Usados (SIGAUS) recogió en 2017 en Cantabria un total de 1.720 toneladas de aceites usados de 722 establecimientos pertenecientes a 67 municipios de la región y de los que la mitad (51%) se ubican en zonas rurales donde existen importantes valores naturales que proteger.

Los aceites industriales usados que se generan en talleres de automoción o industrias, entre otras actividades, deben ser extraídos y almacenados para evitar fugas y derrames debido a su alto poder contaminante, debiéndolos entregar posteriormente a un gestor de residuos autorizado.

Así, SIGAUS, el sistema encargado de gestionar este residuo peligroso en España, pudo atender su recogida en 722 establecimientos de 67 municipios cántabros, en los que se recogió una cantidad bruta de 1.720 toneladas de aceites usados, cerca de la mitad (casi el 47%) procedente de talleres de vehículos.

El volumen de aceite usado recuperado se trata de una cantidad mayor que la cantidad de residuo que finalmente es tratado, ya que incluye grandes cantidades de impropios, como agua o sedimentos. Sustancias que, durante el pre-tratamiento, han de separarse para facilitar su gestión final y que, de no gestionarse correctamente, podrían tener un elevado impacto ambiental.

En el entorno rural, SIGAUS recogió aceites usados en 34 municipios, que suponen el 51% de los municipios totales donde se fue a recoger, y en ellos se recuperaron 185 toneladas de residuo, que representan el 11% del total recuperado.

Gracias a un servicio de recogida de gran capilaridad, SIGAUS llega a zonas del territorio en las que reside poca población y están muy alejadas. Durante el pasado año, se recogieron aceites usados en 289 establecimientos ubicados en zonas de montaña, que generaron casi 774.000 kilos de residuo. Para atender a estos puntos productores se tuvieron que realizar recorridos de 97 kilómetros de media.

IMPACTO AMBIENTAL

El aceite industrial usado es un residuo que, por su toxicidad, su escasa biodegradabilidad y sus efectos sobre la salud y el medio ambiente, es considerado peligroso y muy contaminante.

Los vertidos incontrolados provocan efectos nocivos sobre el agua y la tierra, y su combustión incontrolada conlleva la emisión a la atmósfera de gases tóxicos (con cloro o plomo), con efectos muy negativos, poniendo en riesgo la supervivencia de especies vegetales y animales, que en algunos casos están en peligro de extinción.

Por ello, desde el punto de vista ambiental, es especialmente importante la recuperación del residuo en establecimientos que se ubican dentro de espacios protegidos, donde el riesgo es aún mayor.

En estos entornos durante el pasado año se recogieron más de 30 toneladas de aceites usados, que se generaron en 16 establecimientos (como instalaciones que se encuentran en paradores de turismo, empresas de gestión de agua, clubes náuticos...), ubicados en algunos de los 20 municipios con espacios protegidos.

La intervención de SIGAUS cobra su máximo sentido en la recogida en zonas donde habitan especies en peligro de extinción. En Cantabria existen actualmente 7 especies en peligro de extinción que en algunos casos habitan a tan sólo un perímetro de 10 kilómetros de distancia de establecimientos que generan aceites usados, y a las que hay que proteger del impacto negativo de este residuo peligroso.

Se trata, por ejemplo, de aves como el Milano real (Milvus milvus) o el Escribano palustre (Emberiza schoeniclus), entre otras especies de aves, peces y mamíferos.

BENEFICIOS DE UNA CORRECTA GESTIÓN

La cara amable de este residuo contaminante es que bien gestionado ofrece importantes beneficios ambientales, haciendo posible el ahorro de materias primas, energía y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Las buenas prácticas de los establecimientos que generan aceites usados hace posible que el residuo, una vez limpio de impropios, sea 100% aprovechado, ya sea como nuevas bases lubricantes o como combustible para uso industrial.

La cantidad neta finalmente gestionada y valorizada por parte de SIGAUS en Cantabria fue de 1.539 toneladas. Casi la mitad del aceite usado, 732 toneladas (el 47,6%), se destinó a regeneración, un tratamiento prioritario en la gestión de los aceites usados que permite extraer aceites base utilizados en la fabricación de nuevos lubricantes.

La cantidad destinada a este tratamiento permitió devolver al mercado 488 toneladas de lubricantes, una cantidad que podría servir para el llenado del cárter de más de 120.000 turismos, el equivalente al 41% del parque móvil de turismos de Cantabria. En términos medioambientales, este tratamiento de los aceites usados hizo posible evitar la emisión a la atmósfera de 2.196 toneladas de CO2.

Los aceites usados que no fueron aptos para ser regenerados se trataron para su posterior valorización energética. El producto resultante es un combustible de uso industrial utilizado en centrales térmicas de generación eléctrica, cementeras, papeleras, equipos marinos... evitando con ello la utilización de otros combustibles tradicionales como el fuel óleo.

A este tratamiento se destinaron el pasado año 807 toneladas que permitieron la generación de una energía equivalente a 9 GWh, equivalente a la consumida por el movimiento de todos los trenes del Metro de Madrid durante nueve días.