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Neurobióloga afirma que el cerebro humano puede llegar a realizar hasta 10.000 billones de cálculo por segundo

CANTABRIA.-UIMP.- Neurobióloga afirma que el cerebro humano puede llegar a realizar hasta 10.000 billones de cálculo por segundo

La neurobióloga santanderina del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG), Mara Dierssen, ha afirmado este miércoles en la capital cántabra que el cerebro humano es "mucho más eficiente que cualquier supercomputador" y transmite igualmente la información de manera "mucho más eficiente". "Podemos llegar a realizar hasta 10.000 billones de cálculos por segundo", ha asegurado esta experta.

"Tomamos millones de decisiones constantemente, cada segundo, y de manera inconsciente", ha afirmado Dierssen, según informa la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en nota de prensa.

La neurobióloga se ha expresado así durante su intervención en la 'XVIII Aula de Verano 'Ortega y Gasset'. Iniciación a la Universidad', donde también participará este jueves.

En este encuentro, que se celebra dentro de los Cursos de Verano de la UIMP, participan los cien alumnos con mejores expedientes de Bachillerato y Ciclo Formativo de Grado Superior.

En su charla, la neurobióloga ha recalcado que pese a "esa velocidad de cálculo" el cerebro humano "trabaja con una energía mínima", por lo que "es muy eficiente energéticamente y es muy resiliente y fiable".

Asimismo, ha detallado cómo funciona el cerebro en la transmisión de la información, un proceso en el que "entre las neuronas se envía una señal química, la sinapsis, a través de los neurotransmisores, que van a combinar con unas estructuras llamadas receptores".

"Eso va a hacer que la neurona se active y traspase la información al resto del circuito. Esas moléculas que se traspasan pueden ser todo tipo de sustancias: dopamina, serotonina, etc., en función del modo o estado en el que estemos, ya sea miedo, diversión o amor", ha detallado.

Por este motivo, ha añadido la científica, "el lenguaje neuronal es electroquímico, mediante impulsos que se transmiten a velocidades de 350 kilómetros por hora".

"DESCIFRAR LOS MENSAJES OCULTOS EN LAS ONDAS MAGNÉTICAS"

A través de estos impulsos, Dierssen ha trabajado en localizar los diferentes patrones que se activan en función del estado de ánimo de la persona, de forma que "podemos utilizar ese conocimiento para descifrar los mensajes ocultos en las ondas magnéticas".

Así, la científica santanderina ha relatado que mediante electroencefalogramas, "se puede ver qué neuronas se activan en función de determinados movimientos o emociones", y que "como esas señales son eléctricas, podemos estimular determinadas zonas para potenciar el movimiento motriz de un brazo", en referencia a las prótesis de extremidades robóticas.

De este modo, la investigadora del CRG ha ahondado en los fines médicos de estas herramientas, un aspecto en el que ha puntualizado que "hay que diferenciar la neuroterapia, que busca mejorar la vida de las personas, de la neuromejora", utilizada por, ejemplo por videojugadores con el objetivo de estimular el cerebro, mejorando la concentración.

EL CONOCIMIENTO, LA "MEJOR HERRAMIENTA PARA TOMAR BUENAS DECISIONES"

Dierssen también ha subrayado un aspecto particular de la neurociencia y es que "no existe un estándar de cerebro". Esto es, ha añadido, "parte de lo que nos hace buenos como especie: la neurodiversidad".

"Esto es algo que es muy importante, porque esa neurodiversidad no se tiene en cuenta cuando se trabaja con personas con discapacidad intelectual. Los etiquetamos, pero el problema de etiquetar es que muchas veces te confundes", ha asegurado.

En su opinión, estas etiquetas han servido para romper el binomio entre el conocimiento y la práctica, lo que ha provocado que se haya perdido la conjunción entre ambos aspectos hasta el punto de que "el médico ya no es el que el produce el conocimiento", sino que "en todo caso, cuando le llega, es el que lo aplica a su práctica".

Por eso, la neurobióloga ha defendido que "el conocimiento científico lo tienen que producir las personas que están en contacto con el paciente".

"El conocimiento es la mejor herramienta para poder tomar buenas decisiones clínicas. Siempre y cuando entendamos al ser humano como un todo, no como una etiqueta", ha concluido.