Los médicos López Hoyos y Javier Crespo tildan las declaraciones del PRC de “especulaciones y falsedades”
“Cohorte Cantabria es un proyecto de investigación del Instituto de Investigación Valdecilla (IDIVAL), una institución de ámbito público, con datos de salud totalmente protegidos”.
Así es como el director científico del IDIVAL y anterior director de Cohorte Cantabria, Marcos López Hoyos, y el actual, Javier Crespo, ha querido zanjar las “especulaciones y falsedades” que se están vertiendo en torno al mayor proyecto de investigación biomédica de la región.
“Los datos de Cohorte Cantabria son de una institución pública, de una institución de investigación en el ámbito público y están totalmente protegidas. Cohorte Cantabria es un proyecto que investiga con datos y que colabora con investigadores e investigaciones”, ha señalado López Hoyos.
El objetivo último de Cohorte es “investigar en salud, en la Salud de Cantabria” y “lamento profundamente que se ponga en entredicho un proyecto de región tan bonito, ilusionante y que está llamando la atención, no sólo de España, sino en el mundo entero”.
“No podemos consentir que se ensucie el nombre de Cohorte Cantabria”, un proyecto transparente, en el que todo pasa por el Comité de Ética de la Investigación de Cantabria y en el que todos los pasos son públicos y están perfectamente anunciados, ha explicado López Hoyos.
En Cohorte Cantabria “no se vende, no se trafica, se colabora con datos de investigación, igual que colaboramos nosotros con otras cohortes”, ha matizado Crespo.
“Es importante que esto quede claro, porque poner pegas al proyecto más ilusionante que tiene Cantabria en biomedicina es un error manifiesto”, ha subrayado Crespo, para añadir, además, que “lanzar insidias y generar dudas entre las personas que colaboran, entre los voluntarios que colaboran, ilusionados con nosotros, es muy grave”.
En este sentido, el director científico del IDIVAL ha querido lanzar un mensaje tranquilizador a todos los voluntarios y expresar, una vez más, todo su agradecimiento a los más de 50.000 participantes en Cohorte Cantabria, “porque sin ellos no habría tenido el éxito que tiene”.
“Pueden estar tranquilos porque la esencia de Cohorte ha sido y será siempre trabajar con el máximo rigor científico”. Nuestro principal interés, han coincido en señalar ambos, es tranquilizar a los voluntarios y a la población de Cantabria en general, porque lo que se ha difundido ayer y hoy sobre Cohorte Cantabria “carece de base científica y base razonable”.
Del hospital Valdecilla al IDIVAL, el recorrido de Cohorte
Por su parte, Javier Crespo ha mostrado su sorpresa ante la torpeza de quienes cargan contra un proyecto que nace con la ilusión “de instaurar, de atraer la medicina personalizada para los habitantes de Cantabria”, una iniciativa para investigar en salud en Cantabria “abierta al mundo”, como son todos los proyectos de investigación.
Cohorte, ha recordado su director, nace hace cinco años, en el ámbito del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla e inmediatamente después da el salto al IDIVAL, “dos entidades evidentemente públicas” y, desde ese momento, ha estado “siempre” apoyado por el poder público, “que ha sido variopinto en estos años, de diferentes colores políticos, como es lógico”.
Además, según ha recordado Javier Crespo, el proyecto está “abierto” a que investigadores “de cualquier tipo de institución, siempre y cuando tengan unos principios éticos estrictamente reglados y que están regulados por nuestras instituciones públicas, y cumplan con ellos”.
El “impacto” de Cohorte en Cantabria
Durante su comparecencia, Crespo ha querido poner de manifiesto el impacto “absolutamente excepcional” de Cohorte en Cantabria, ya que una de cada cinco personas, el 20% de la población que puede participar, es decir, de las personas de entre 40 y 70 años que son los llamados a participar, participan. Eso, ha subrayado, “no pasa en ninguna cohorte del mundo”.
Por eso, “no podemos quitar la ilusión de la gente en Cohorte y no se la vamos a quitar, para eso estamos nosotros hoy aquí”. De hecho, “estamos acostumbrados a plantearnos hipótesis para trabajar en una idea, planteando unos objetivos para resolver esa hipótesis y aplicando un método que es el método científico, con rigor científico. Lo demás son especulaciones”.
“Cohorte Cantabria es un proyecto de investigación como otro más, con una salvedad muy importante, el volumen de los voluntarios y la existencia de un espíritu colectivo de acción, que no tienen otros proyectos”.