El Gobierno fija en 35 ejemplares el cupo de extracción de lobos para 2026
El Gobierno de Cantabria mantendrá su política de control poblacional del lobo y ha fijado para 2026 un cupo de extracción de 35 ejemplares, equivalente al 20 % de la población estimada de la especie en la comunidad autónoma. Así lo ha anunciado este jueves la presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, durante el Debate sobre la Orientación Política del Gobierno.
Durante su intervención, la presidenta ha defendido la gestión realizada desde que el lobo salió del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) y ha asegurado que Cantabria fue la primera comunidad autónoma en poner en marcha controles poblacionales y la única que continúa realizándolos. Según ha explicado, en 2025 se llevaron a cabo 38 extracciones, una medida que, a su juicio, está contribuyendo a frenar el crecimiento de la población de lobos registrado entre 2021 y 2024.
Buruaga ha insistido en que el objetivo del Ejecutivo no es eliminar la especie, sino compatibilizar su conservación con la actividad ganadera.
“Queremos que la ganadería conviva con el lobo. Nosotros no queremos exterminar a la especie, queremos controlarla”, ha afirmado, defendiendo que la presencia del cánido no puede poner en riesgo la viabilidad de las explotaciones ganaderas.
La presidenta también ha criticado la intención del Gobierno de España de volver a incluir al lobo en el LESPRE. Según ha señalado, el Ejecutivo central está intentando revertir la situación “despreciando a las comunidades autónomas”, cuestionando los informes técnicos elaborados por Cantabria y recurriendo ante el Tribunal Constitucional la norma que permite el control de la especie al norte del Duero.
En este contexto, Buruaga ha recordado que el Gobierno regional aprobó el pasado mes de marzo un nuevo Plan de Gestión del Lobo, que incorpora una nueva zonificación, una mayor participación pública y la creación con carácter oficial de la Mesa del Lobo como órgano de coordinación entre administraciones.
Asimismo, ha destacado que el Ejecutivo ha mejorado las compensaciones por daños causados por el lobo mediante un nuevo baremo que actualiza las indemnizaciones, incorpora el lucro cesante para las explotaciones afectadas y agiliza los pagos a los ganaderos. También ha señalado que se ha incrementado la cuantía destinada al pago por servicios ambientales y a las pólizas de seguro para reducir la burocracia y acelerar la tramitación de las ayudas.