El Consejo Cántabro de Cultura podría tener en febrero un avance del Plan Estratégico de Cultura
El Consejo Cántabro de Cultura, que se ha constituido hoy, podría tener listo el próximo mes de febrero un "avance" del futuro Plan Estratégico de Cultura para Cantabria, que establezca los objetivos en esta materia a medio y largo plazo.
Así lo ha apuntado el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Francisco Fernández Mañanes, quien ha presidido este lunes la constitución del citado Consejo, integrado por 30 representantes de las artes y la cultura regional así como de las instituciones.
El consejero se ha congratulado porque "por fin" se da cumplimiento al decreto de mayo de 2018 que establecía la aprobación del Consejo Cántabro de la Cultura, que comienza su andadura con la creación de tres grupos de trabajo para la organización de un foro de cultura de todos los agentes del sector; la elaboración de una memoria de todas las actuaciones que se desarrollan en Cantabria en el ámbito cultural, tanto público como privado, profesional y aficionado; y que inicie las actuaciones que desemboquen en un futuro Plan Estratégico de Cultura para Cantabria.
Fernández Mañanes ha avanzado que el plan partirá de un diagnóstico inicial de la situación, que analice sus fortalezas y debilidades, y a partir de ahí, el Consejo deberá establecer los objetivos a medio y largo plazo "por donde debe transitar el mundo de la cultura", tanto el ámbito profesional, como la industria de la cultura, "que tiene un peso importante en la economía de la región y está llamada a tener un peso mayor". Y también la cultura popular, con un foro para "compensarla" y conservarla.
Hoy se propondrá la creación de este grupo de trabajo que diseñará la "columna vertebral" del plan estratégico, "es probable que con asesoramiento externo", ha comentado el consejero.
"Sería bueno tener al menos un avance de este plan para febrero de 2020. Es un deseo. Hoy solo es la primera pieza del puzzle", ha apostillado.
También este lunes el Consejo tiene previsto aprobar el calendario del plan de trabajo. El decreto de creación de este organismo establece un mínimo de dos reuniones anuales ordinarias, en febrero (para poder incluir propuestas en las órdenes de subvenciones) y septiembre, para hacer lo propio en los Presupuestos Generales de Cantabria, que habitualmente se presentan en octubre.
Fernández Mañanes ha subrayado que el Consejo Cántabro de Cultura se constituye para favorecer la participación ciudadana en las estrategias y políticas culturales, para colaborar con el Gobierno en el diseño de las políticas culturales, y posteriormente, analizar la calidad, eficacia y eficiencia, de las actuaciones públicas desarrolladas.
Fomentar el conocimiento, la protección, difusión y enriquecimiento del acervo cultural cántabro; potenciar el talento, la creatividad y la innovación cultural en el tejido asociativo y profesional de la región, y velar por el desarrollo y el fomento de la actividad cultural de Cantabria, son los objetivos contemplados en el decreto de creación.Estructura y miembros del Consejo Cántabro.
ESTRUCTURA Y MIEMBROS
El Consejo Cántabro de Cultura estará presidido por el consejero y la vicepresidencia recae en la directora general de Cultura, Eva Ranea. Cuenta con representación parlamentaria, en esta ocasión, los vocales corresponden a los partidos PP, Iñigo Fernández; PSOE, Carlos Troyano, y PRC, Teresa Noceda.
En cuanto a los representantes de la Administración autonómica, están presentes las directoras y directores generales de Universidades, Marta Domingo; Juventud y Cooperación al Desarrollo, Jorge Gutiérrez; Economía y Asuntos Europeos, María Sánchez; Trabajo, Ana Belén Álvarez, y Turismo, Eva Bartolomé.
Los designados por la Dirección General de Cultura son los Jefes de los Servicios de Archivos y Bibliotecas, José María Gutiérrez; Centros Culturales, Carmen Quintanal, y Acción Cultural, Jesús Rodríguez.
La presencia municipal corresponde a la alcaldesa de Santander, Gema Igual, en nombre de la Federación de Municipios de Cantabria, y por la Universidad, el vicerrector de Cultura y Participación Social, Tomás Mantecón, y un representante de los sindicatos, Rodolfo Higuera.
La normativa recoge la potestad del consejero de Cultura de elegir a cinco miembros entre personalidades de la Cultura, elección que ha recaído en Jesús Cabezón, el pintor, Roberto Orallo; Eva Cuartango, directora del Área de Aulas de Extensión Universitaria de la UC; Raquel Gutiérrez Sebastián, profesora titular del Departamento de Filología de la Universidad de Cantabria y vicepresidenta de la Sociedad Menéndez Pelayo, y, por último, Marcos Díez, director de la Fundación Santander Creativa.
En lo que se refiere a las mesas sectoriales, se han formado entre los días 3 y 16 de octubre del pasado año y se han constituido las nueve previstas en el decreto: Música, cuyo vocal es Lara Manzano Gómez; Teatro, circo y magia, cuyo vocal es Javier Amigo Pérez; Danza, con Alberto Pineda Mier como vocal; Artes plásticas, representada por Emma Meruelo Ordoñez; Libro y literatura, por Belmar Gándara Sancho; Audiovisuales, cuyo vocal es Ignacio Gutiérrez-Solana; Patrimonio, Historia e Identidad, cuyo representante es Román San Emeterio; Divulgación Cultural y Promoción Educativa, que contará con la representación de Cristina Samaniego Fernández, e Industrias Culturales y Creativas, cuya vocalía ha recaído en Isabel Llorente Pérez.
Cada mesa sectorial está constituida por un mínimo de diez personas físicas o jurídicas que cumplen una serie de requisitos recogidos en el articulado del Decreto, y deberá contar con un secretario y un representante como vocal en el Consejo Cántabro de Cultura.
Se reunirán dos veces al año en sesión ordinaria y en sesión extraordinaria cuando lo soliciten al menos un tercio de sus miembros. La participación en las mesas sectoriales será de carácter voluntario y gratuito, y las decisiones se adoptarán por mayoría de votos de los miembros presentes en cada reunión.
CRÍTICA DEL PP
Por otra parte, el PP ha vuelto a criticar hoy que la constitución del Consejo Cántabro de Cultura es "un auténtico paripé y una tomadura de pelo" porque se hace "a mes de las elecciones y con la legislatura agotada", lo que es señal de que el consejero "no cree en las posibilidades de este órgano y lo utiliza exclusivamente para hacerse una foto con vistas a las elecciones".
"Que el orden del día no iba acompañado de ninguna documentación demuestra que solo se perseguía una foto", ha apostillado.