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Dónde, cuándo y cómo vender tu coche, te lo contamos todo aquí

Rápido, seguro y por un buen precio. Son los tres requisitos que busca todo propietario cuando decide deshacerse de su viejo coche. Los canales de venta disponibles dentro del mercado del motor de segunda mano son muy diversos, y cada uno cuenta con sus ventajas e inconvenientes; o bien facilitan la venta con mayor rapidez, o bien incrementan el valor del vehículo frente a otras opciones; o bien ofrecen la seguridad de vender el coche con todas las garantías y sin complicaciones. ¿Sabes dónde y cómo sacar mayor rentabilidad por tu coche?

Concesionarios. Para muchos es la respuesta más rápida a la venta de un coche de segunda mano. El concesionario ofrece la ventaja de evitar papeleos mayores, así como el engorro de gestionar anuncios y perseguir compradores indecisos. Este canal de venta, sin embargo, se ha quedado algo desfasado ya que vender un coche en un concesionario muchas veces implica tener que aceptar servicios de pago, como por ejemplo la tasación del vehículo, cuyo valor se resta del precio final de tu coche, así como firmar un compromiso de venta que imposibilita vender el coche por otros canales.

Desguaces. O mejor dicho: Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos, los únicos autorizados para descontaminar y despiezar coches. El desguace de toda la vida es una opción válida para quienes quieren deshacerse de un coche muy viejo y en mal estado, y con poca salida en el mercado de segunda mano. Si el coche aún guarda algún valor en alguno de sus componentes, el centro te ofrecerá un precio por ellos, aunque la cantidad será relativamente baja ya que el beneficio de estos negocios reside precisamente en el margen de compraventa de las piezas. Si tu coche no tiene potencial de venta, lo reciclarán y se desharán de él sin coste alguno, gestionando con ello la baja de coche, pero no obtendrás ningún beneficio económico por él.  

Particulares. La venta entre particulares es donde la gran mayoría de propietarios buscan dar salida a su vehículo, ya que en muchos casos es el canal porque se obtiene más dinero por el coche, eso sí, a expensas del tiempo y energía invertidos en gestionar los anuncios, citarse con los compradores, y realizar los trámites burocráticos asociados a la venta.


Vender el coche a un particular implica que uno de los dos propietarios (el actual o el futuro) debe hacerse cargo del pago de los impuestos de transferencia del coche, tanto el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que se calcula en función del valor del coche según las tablas de de Hacienda, y el cambio de titularidad en Tráfico.

Compraventa online. Uno de los canales de venta que mayor tracción ha ganado en los últimos años son las empresas de compraventa online, que ofrecen sistemas de tasación gratuitos, a diferencia de los de pago que encontrarás en un concesionario, y donde puedes vender tu coche con mayor rapidez y eficacia que a un particular, ya que suelen hacer ofertas firmes en el momento, absorbiendo con ello todos los trámites burocráticos y simplificando el proceso de venta. Una opción exprés para quienes necesitan dar salida a su coche viejo de forma rápida pero segura.