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UGT rechaza el cierre de consultorios rurales en verano y que la salud "dependa del código postal"

El Sector de Sanidad de la Federación de Servicios Públicos (FeSP) de UGT ha rechazado este martes que 80 consultorios rurales de los 117 de Cantabria "se quedarán alguna semana sin médico durante verano" y que el derecho a la salud "dependa de un código postal", y ha instado a la Consejería de Salud a adoptar "de manera inmediata" las medidas necesarias para garantizar la cobertura en los centros afectados.

El secretario de Sanidad FeSP-UGT en Cantabria, Fernando Carmona, ha afirmado en una nota de prensa que esta situación remitida por la Consejería de Salud a los ayuntamiento afectados "confirma una vez más la realidad de que el acceso a la sanidad pública no es igual para toda la ciudadanía de Cantabria".

En este sentido, ha defendido que el artículo 43 de la Constitución española reconoce el derecho a la protección de la salud, "que debe garantizarse en condiciones de igualdad para toda la ciudadanía, independientemente de dónde resida", ha recalcado Carmona.

"Vivir en un municipio rural no puede convertirse en un factor de discriminación sanitaria ni en una merma de derechos respecto a quienes residen en núcleos urbanos", ha añadio.

Además, ha destacado que la falta de cobertura médica en estos consultorios rurales "no es únicamente un problema organizativo; es una situación que afecta directamente a la equidad del sistema sanitario y a la calidad asistencial que reciben miles de cántabros".

"Los vecinos de nuestros pueblos tienen exactamente los mismos derechos que el resto de la población y merecen disponer de una atención sanitaria pública, cercana y accesible durante todo el año", ha subrayado.

Por ello, ha instado a la Consejería a adoptar "de manera inmediata las medidas necesarias" para garantizar la cobertura asistencial en los consultorios afectados porque, a su juicio, "resulta imprescindible activar todos los mecanismos de gestión disponibles, especialmente una correcta planificación, aplicación y gestión de las bolsas de empleo, anticipándose a las necesidades asistenciales y evitando que la falta de previsión recaiga sobre los usuarios del sistema".

También, ha dirigido esta reflexión al personal facultativo, "cuya labor es esencial para sostener nuestro sistema sanitario público porque nadie cuestiona las dificultades existentes, las cargas de trabajo o las reivindicaciones profesionales legítimas que puedan plantearse", ha agregado. Sin embargo, para él, el ejercicio de esta profesión "conlleva también una responsabilidad social de primer orden: garantizar el derecho a la salud de la ciudadanía".

Asimismo, ha comentado que los médicos son "clave" para preservar una sanidad pública "digna, universal y de calidad" y, por ello, ha apelado a "su compromiso con el servicio público y con los principios que inspiran nuestro sistema sanitario".

Así, ha apuntado que, "cuando los conflictos se prolongan en el tiempo y la tensión se mantiene de forma permanente, existe el riesgo de que la cuerda termine rompiéndose; y cuando eso ocurre, no sólo pierden los ciudadanos sino también los propios trabajadores del sistema público que entre todos debemos proteger".