UGT solicitará que el nuevo convenio colectivo de la Hostelería de Cantabria incluya una subida salarial del IPC más un 3 por ciento, una disminución progresiva de las horas de trabajo y mejoras en la regulación de los fijos discontinuos, entre otras reivindicaciones. La negociación del mismo se iniciará este jueves 15 de enero.
Según ha precisado en un comunicado el sindicato --mayoritario en un sector que emplea a más de 22.000 personas en la región-- en el nuevo documento también ha de figurar la "aplicación total de la tercera paga extraordinaria o avances en los descansos semanales, entre otros; además del ajuste del texto a la nueva legislación en aspectos como licencias o camareras de piso".
El responsable autonómico de Hostelería y Restauración Social de UGT, Javier González, ha recalcado que la patronal "tiene que entender que mejorar las condiciones laborales, sociales y económicas del convenio colectivo es la única manera de que la hostelería sea una opción atractiva en el mercado laboral para evitar la precarización de las plantillas".
Por ello, ha puntualizado que los empresarios "son los primeros interesados en evitar que sus trabajadores abandonen en busca de sectores con mejores condiciones económicas o más descanso", por lo que les pide "un esfuerzo en vista de la buena marcha de un sector que es a día de hoy el motor económico de Cantabria gracias al turismo", ha dicho.
Además, el sindicalista ha asegurado que, "adicionalmente", hay intención de trabajar con la patronal en buscar medidas para controlar a quienes no respetan este marco legal y hacen competencia desleal a las empresas cumplidoras, que además son quienes dan mala fama a esta profesión".
González ha matizado que UGT "trabaja para unificar una propuesta global de la parte social" con la que poder empezar a negociar el convenio colectivo, ha concluido.