Traslados tres menores del centro de acogida de Castro, dos a Cataluña y Andalucía, y el tercero a otro de Cantabria
Tres de los nueve menores migrantes no acompañados que se encontraban en la vivienda de acogida que el Gobierno de Cantabria (PP) ha habilitado en el municipio cántabro de Castro Urdiales han sido trasladados este lunes, dos a los centros de Andalucía y Cataluña a los que pertenecen y desde donde habían llegado a la comunidad, mientras que el tercero lo ha sido a una vivienda de otra localidad cántabra "que se ajusta más a su perfil".
Así lo ha informado este martes a preguntas de los medios de comunicación la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, quien, cuestionada por los incidentes ocurridos este fin de semana en torno al centro castreño, ha afirmado que se trata de "un acontecimiento aislado" y ha pedido "no dejarse llevar por rumores o falsas informaciones".
Gómez del Río ha explicado que dos de los menores migrantes que salieron de la vivienda de Castro sin autorización llegaron a Cantabria procedentes de Andalucía y Cataluña, donde habían abandonado sus respectivos centros.
Una vez en Cantabria, el Gobierno ha investigado su situación y se ha puesto en contacto con estas comunidades autónomas a donde han sido trasladados durante la jornada de ayer.
Por otra parte, la consejera ha señalado que otro de los menores también ha sido trasladado a otra vivienda situada en la comunidad ya que, "según los técnicos, se ajusta mejor a su perfil".
En cuanto a los incidentes, ha relatado que --tal y como aseguraron ayer fuentes de su departamento a Europa Press-- cinco menores salieron del centro sin autorización, por lo que se solicitó la colaboración de las fuerzas de seguridad para localizarles y trasladarles al centro, como requiere el protocolo. Mientras, el domingo, cuatro volvieron a abandonarlo sin permiso y fueron localizados.
A su llegada, uno de ellos "se enfadó y en una disputa rompió un cristal de la puerta de la cocina" y, al presentar un corte, se avisó a los servicios sanitarios para realizar la cura.
En este punto, la consejera ha negado que intentara agredir a una educadora con el cristal, como aseguró este lunes en un comunicado el concejal de Vox en Castro, Agustín Fernández.
Por otra parte, respecto a las manifestaciones que rechazan este centro de menores migrantes no acompañados, la titular de Inclusión Social ha mostrado su "respeto absoluto" a las distintas opiniones, a la vez que ha pedido a los vecinos "no dejarse llevar por bulos y alarmismo" y que busquen información "veraz y real".
GARANTIZAR SEGURIDAD Y PROTECCIÓN
Por su parte, también cuestionado por los medios de comunicación por este tema, el delegado del Gobierno, Pedro Casares, ha incidido en la idea de que "todos trabajemos en garantizar la seguridad y la protección de estos menores", y ha lamentado que las manifestaciones en contra de los centros "no ayudan a bajar la tensión y que los niños puedan hacer una vida normal".
Por ello, ha hecho un llamamiento público a "muchos partidos políticos que están agitando a colectivos ultras" y ha hecho hincapié en la disposición de la Delegación del Gobierno y los Cuerpos de Seguridad del Estado en ayudar al Ejecutivo cántabro, que es el competente al tener la custodia de los menores, y a la Fundación Cuín --encargada de gestionar el centro-- en lo que puedan necesitar.
Ha coincidido con la consejera en que los incidentes de este fin de semana son "un caso aislado" y ha destacado que en este momento la situación en el centro es de "total normalidad".
Tanto Gómez del Río como Casares han hecho estas declaraciones a preguntas de la prensa, la primera en la rueda de prensa de presentación de las 'Rutas Culturales Senior Cantabria', y el segundo en el minuto de silencio convocado por la Delegación para condenar el asesinato machista de una mujer en Pedreña.