Los trabajadores del acusado de no pagar sus cotizaciones dicen que figuraban en la nómina
Los trabajadores del acusado de no abonar sus cotizaciones a la Seguridad Social desde 2014 a 2017 han asegurado que estaban dados de alta en la empresa y que aunque cobraban en metálico en el resguardo de la nómina que les entregaban aparecían las contribuciones y los datos "cuadraban".
Además, han coincidido en que el empresario tenía diferentes sociedades cuyas actividades se complementaban a lo largo del año, pues la de la principal era estacional y solo se desarrollaba durante unos meses. Y algunos han señalado que desempeñaban sus labores en varias de ellas, en las que el implicado era "quien dirigía todo".
Lo han dicho así los antiguos empleados del empresario al declarar como testigos este martes en la primera sesión del juicio contra él, que se celebra esta semana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria y en el que se enfrenta a tres años de prisión y multa de más de medio millón que pide el fiscal por un delito de fraude, por el que también solicita una indemnización a la Tesorería General de 167.000 euros, la suma de las cuotas eludidas.
Por su parte, la TGSS -que ejerce la acusación particular y que también ve un delito continuado contra los derechos de los trabajadores que no es objeto de enjuiciamiento- reclama seis años de cárcel, multa de 375.700 euros e indemnización de un millón de euros.
Según el ministerio público, el encausado -que declarará en último lugar, tras la prueba testifical y pericial- diseñó un entramado de empresas de las que era administrador único para eludir el pago de las cotizaciones y dificultar la labor inspectora y recaudadora de la Seguridad Social.
Una de ellas, dedicada a ferretería, pintura y vidrio, tenía dados de alta a seis trabajadores, pero "nunca" ingresó sus cotizaciones y carecía de domicilio y maquinaria, aunque la actividad era desarrollada por otras sociedades creadas por él que no tenían empleados, máquinas o vehículos y dedicadas a fabricar fertilizantes, hormigón, yeso y cemento y productos de uso industrial ganadero.
COMPARTÍAN ESPACIO Y ACTIVIDAD
Los exempleados que han testificado esta jornada, todos ellos propuestos por el fiscal, han explicado que el centro de trabajo se ubicaba en el polígono de Barros, en Los Corrales de Buelna, donde compartían espacio físico y actividad, según ha apuntado el administrativo de la principal mercantil.
Ha precisado que las oficinas estaban señalizadas desde el exterior así como la nave, que también tenía rótulos y anagramas y estaba dividida en áreas, en las que había maquinaria y productos pero no transporte para su distribución, pues se contrataba con una agencia externa.
Este hombre ha indicado que él llevaba asuntos relacionados con pedidos o facturación, pero no contables ni de nóminas, de las que se encargaba una asesoría laboral.
La administradora de esa gestoría ha señalado que tramitaba las altas y bajas de los trabajadores y los seguros sociales en las empresas y años objeto de este procedimiento, y ha apuntado al respecto que sus interlocutores eran el acusado y el administrativo, negando en cualquier caso comunicación alguna de que los seguros no se pudieran hacer.
Por lo demás, el resto de empleados que han testificado han coincidido en que trabajaron para la mercantil principal, dedicada a la fabricación de abono químico varios meses, en un centro que albergaba un grupo de empresas dirigidas por el acusado que desempeñaban otras actividades el resto del año.
PEÓN PARA TODO Y SIN PROBLEMAS PARA JUBILARSE
Uno de ellos ha admitido que en los más de treinta años de relación laboral con el procesado fue "peón para todo" de las diferentes empresas, en las que maquinaria y producción, en las distintas zonas dentro de la nave.
"Cosía sacos, cargaba carretillas y camiones...", ha enumerado, antes de reafirmar que percibía su salario "en mano" junto con la nómina y que las cantidades que cobraba "cuadraban" con el resguardo que le entregaban.
Otro testigo, que trabajó para el acusado "toda la vida", ha destacado que "mandaba en todas" las empresas que tenía, que contaban con letreros y maquinaria propia. También ha dicho que cobraba "en dinero", que en las nóminas venían los descuentos de las cuotas de la Seguridad Social y que al jubilarse le reconocieron la prestación "sin ningún problema".