Un hombre se encuentra en prisión tras ser detenido tres veces -la tercera estando ya encarcelado- en julio y agosto por la Policía Nacional por trece hurtos en establecimientos hosteleros y comerciales también de Santander y Torrelavega, de los que se llevó dinero en efectivo, botes de propinas y efectos personales.
Además, los agentes le atribuyen un delito de estafa cometido mediante tarjetas bancarias igualmente sustraídas, y cifran el perjuicio total causado por todos estos hechos en 4.585 euros.
El sospechoso aprovechaba para acceder a los locales momentos de afluencia, actividad o descuido de los trabajadores. Una vez dentro, observaba el funcionamiento del negocio y localizaba los lugares donde se depositaba el dinero en metálico.
Y durante la ausencia momentánea de empleados o ante la falta de vigilancia directa, sustraía el bote de propinas o la recaudación de la caja registradora que se encontraban a su alcance.
En uno de los casos, también habría aprovechado la presencia de clientes para apoderarse de la cartera de una trabajadora: estaba en el interior de su bolso, guardado en un almacén del local. Después de cometer el delito, abandonaba rápidamente el establecimiento.
La reiteración de este patrón de conducta, la similitud de las circunstancias en las que se produjeron los hechos y la investigación policial llevó a los agentes a relacionar varios delitos e identificar al presunto autor, ha informado este viernes el Cuerpo en un comunicado.
HURTOS.
El primer arresto se produjo el pasado 2 de julio en Santander y los efectivos atribuyeron al implicado tres hurtos en establecimientos de hostelería en los que se habría apoderado de unos 1.750 euros. Tras las diligencias policiales, el juez decretó que fuera puesto en libertad.
Pocos días después, el 10 de ese mes, fue detenido nuevamente, en Torrelavega, por hechos similares, en concreto por la sustracción de cerca de 1.350 euros de la caja de un comercio. En este caso, la autoridad judicial acordó su ingreso en prisión.
En paralelo, los policías siguieron investigando varios hechos cometidos en Santander con un 'modus operandi' parecido y las gestiones permitieron identificar al detenido como presunto autor de otros ocho hurtos en diferentes locales y un delito de estafa. También se le atribuye un hurto cometido en una playa, donde habría sustraído una cartera de una mochila.
ESTAFA.
Entre los efectos sustraídos figuran varias tarjetas bancarias de una empleada de un negocio hostelero de Santander, a la que sustrajo la cartera del bolso que guardaba en el almacén del local.
Los agentes comprobaron que algunas de esas tarjetas habrían sido utilizadas después para efectuar pagos por importe total de 105,80 euros, lo que podría constituir un delito de estafa. El importe total sustraído en estos casos ascendería a unos 1.485,80 euros.
Finalmente, las diligencias permitieron constatar que el investigado estaba en un centro penitenciario, en el que se personaron los investigadores el 13 de agosto para comunicarle su imputación en nueve delitos de hurto y otro de estafa esclarecidos durante las pesquisas.