STEC exige a Educación reducir ratios y revertir conciertos en lugar de suprimir más de 150 puestos de trabajo
El Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Cantabria (STEC) ha rechazado la propuesta de la Consejería de Educación de suprimir más de 150 puestos de trabajo en Educación Infantil y Primaria, calificándola de "auténtica provocación", y ha afirmado que la Administración t"iene la obligación de reestructurar el conjunto de la red de centros sostenidos con fondos públicos" mediante la reversión de conciertos educativos.
El sindicato mayoritario en el sector educativo cántabro ha anunciado que planteará en la reunión negociadora sobre cupos prevista para este lunes, 13 de julio, su rechazo a las supresiones de puestos y reclamará una reducción generalizada de las ratios máximas en todas las etapas del sistema educativo.
Según ha señalado, "si la Consejería aceptara reducir la ratio máxima a veinte alumnos en todos los cursos de Primaria, se evitaría el 90% de las supresiones contempladas en el borrador de cupos presentado por la Administración".
El STEC ha criticado que la Consejería centre el debate exclusivamente en el descenso demográfico, ignorando "las dos grandes cuestiones de fondo" que a su juicio gravitan sobre este asunto: las ratios y la "competencia desleal de la red privada concertada".
El sindicato ha recordado que el Partido Popular de Sergio Silva ya recogía en su programa electoral la medida de reducción de ratios, aunque ha lamentado que "la política de la Consejería consiste en escalar anualmente la ratio máxima de 20 alumnos acordada para el segundo ciclo de Educación Infantil la pasada legislatura, dilatando una década el compromiso electoral".
El STEC ha denunciado además que la Consejería aplica "criterios restrictivos de ahorro en la red pública mientras presume en sede parlamentaria de que la red privada concertada nunca ha estado mejor financiada". Según el sindicato, el gasto en conciertos desde que Silva está al frente de la Consejería de Educación ha pasado de 100,1 millones de euros en 2023 hasta 105,8 en 2025; es decir, se ha incrementado en un 5,8%.
STEC ha defendido que la situación de descenso demográfico sostenido "debe contemplarse como una oportunidad para mejorar el sistema educativo, y no como una excusa para aplicar recortes y ahorrar dinero", y ha insistido en que una reducción del número de alumnos por aula constituye una medida "que favorece importantes cambios y mejoras pedagógicas, así como una atención mucho más personalizada y de mayor calidad".