El PRC apoya las movilizaciones de los pescadores y exige a los gobiernos que defiendan la flota de bajura

El PRC ha trasladado su apoyo al sector pesquero ante las movilizaciones convocadas por las cofradías contra la nueva normativa de control de la Unión Europea, cuyo impacto "puede ser catastrófico", por lo que ha exigido a los gobiernos de España y Cantabria que defiendan al sector y "peleen" por la aplicación de excepciones que tengan en cuenta la realidad de la flota de bajura.

El grupo espera que los paros anunciados para el próximo lunes --que implicarán la paralización de la flota, el cierre de las lonjas y concentraciones en Madrid y ante las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno, coincidiendo con una reunión entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el sector-- sirvan para encontrar una solución.

"No podemos permitir que la burocracia y las políticas diseñadas desde el desconocimiento de la realidad de quienes se hacen cada día a la mar agraven los problemas que ya afronta el sector pesquero y compliquen aún más la vida a nuestros pescadores", ha advertido el diputado y portavoz regionalista en materia de Desarrollo Rural, Guillermo Blanco, en un comunicado.

Al igual que las cofradías, el PRC considera que la nueva normativa europea que entró el vigor el pasado 10 de enero incluye medidas "desproporcionadas" para las embarcaciones que faenan durante menos de un día y a escasa distancia de la costa, y ha reclamado que se tengan en cuenta las particularidades de la pesca de bajura.

En este sentido, ha destacado las dificultades que conlleva la obligación de solicitar con cuatro horas de antelación el permiso para desembarcar las capturas, una exigencia que en su opinión "carece de sentido común para barcos que operan a pocos minutos de la costa y que necesitan llegar a las primeras subastas de la mañana".

"Para poder desembarcar a las 8 de la mañana hay que pedir permiso a las 4 de la madrugada y a esa hora los pesqueros no han logrado aún las capturas", ha precisado Blanco.

También ha cuestionado la obligación de comunicar todas las especies capturadas desde el primer kilo, una exigencia implantada "con un desconocimiento absoluto de la realidad del trabajo de este sector" y que los pescadores consideran "inviable y absurda" porque les obliga a pesar gramos en plena faena y con el barco en movimiento.

A juicio del regionalista, tal como está planteado, el nuevo reglamento europeo de control "repercutirá muy negativamente en la forma de trabajo de los pescadores de bajura y en la calidad del pescado fresco, lo que devaluará los precios en lonja".

Por todo ello, no sólo ha instado al Gobierno de España a defender al sector pesquero ante la Unión Europea, sino que también ha hecho un llamamiento al Gobierno de Cantabria para que actúe "con firmeza" en defensa de la flota y de la pesca de bajura, "un sector clave para la economía y el empleo en Cantabria".