miércoles. 05.10.2022

El Partido Popular de Cantabria ha exigido al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, que "deje de comportarse como un observador pasivo y de echar balones fuera" y reúna de manera inmediata al Consejo de Gobierno para aprobar compensaciones para la hostelería por la "expropiación" de su actividad, porque hasta ahora este sector "no ha recibido más que ayudas de miseria.

"Si el Gobierno de Cantabria decide cerrar un negocio porque es incapaz de implementar una política sanitaria adecuada, tendrá que compensar al sector ante la clarísima expropiación de su actividad", ha afirmado en nota de prensa la presidenta del PP, María José Sáenz de Buruaga, quien ha recordado que la hostelería acumula más de ocho meses de cierre y "el que más ha recibido 3.000 euros".

Según la presidenta del PP, la hostelería "no pide subvenciones, pide y necesita una compensación por el destrozo causado, compensaciones por el cierre forzoso de la actividad y la caída de la facturación y no ayudas de miseria".

Buruaga ha hecho hincapié en que el Gobierno "no puede utilizar como excusa que no tiene dinero", porque cerró el año 2020, un año también "durísimo" para los sectores económicos y productivos, "con un superávit de 65 millones de euros".

Además, ha recordado que "quienes ahora se suman a la petición de compensaciones" que el PP lleva reclamando desde noviembre de 2020, cuando se decretó el primer cierre, "votaron no" a su propuesta de plan de rescate dotado con 100 millones para los sectores más castigados por las restricciones de actividad.

La dirigente popular ha criticado la "inacción absoluta" del presidente ante la "ruina" de un sector entero de la economía de Cantabria. "Revilla sigue sin mover un dedo mientras miles de negocios y familias se arruinan", ha dicho Buruaga, quien le ha pedido que "abandone su actitud de observador pasivo y deje de echar balones fuera y parapetándose detrás de los técnicos".

Y ha anunciado que el PP ha registrado en el Parlamento una pregunta dirigida a Revilla para que "explique a todos los cántabros si va a hacer algo para salvar más de 6.800 negocios y 25.000 empleos o va a seguir con el no es cosa mía, no es culpa mía y, por supuesto, no voy a hacer nada".

La presidenta ha insistido en que el cierre "total, generalizado e indiscriminado", tiene que ser siempre "la última opción" y una medida de contención extrema ante una cuarta ola desbocada.

El PP pide "compensaciones inmediatas" para la hostelería y no "ayudas de miseria"
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