La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado esta semana a nueve meses de prisión y al pago de una multa de 540 euros a una mujer que dispuso de 22.000 euros de la cuenta de sus padres sin contar con el consentimiento de los progenitores.
En una audiencia preliminar celebrada en la Sección Tercera para valorar una posible conformidad, la acusada ha reconocido los hechos y ha admitido la pena propuesta por la Fiscalía como autora de un delito de apropiación indebida.
Según los hechos que se han considerado probados, la procesada, que era la única disponente de la cuenta bancaria de sus padres, llevó a cabo varios reintegros que suman 22.000 euros "con ánimo de obtener un beneficio patrimonial ilícito". Los dos últimos, de 3.000 euros cada uno, tuvieron lugar el mismo día en que el padre falleció.
Añade la sentencia que la mujer "dispuso del dinero, que incorporó de manera ilícita a su patrimonio", ya que "no consta que se haya destinado a gastos y necesidades" de los padres.
Tras la denuncia presentada por su hermana, la acusada consignó judicialmente 22.000 euros, dándose la perjudicada por resarcida. Ahora, el tribunal ordena que ese dinero sea entregado a la denunciante.
Tras declarar la firmeza de la sentencia, el tribunal acordó suspender la pena de prisión a la condenada a condición de que no vuelva a delinquir en un periodo de tres años, ha informado este viernes el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.